Esta semana dio inicio en la cartelera lo que podríamos llamar “el combo africano”, que comenzó con Diamante de Sangre y continuará la semana que viene con El último Rey de Escocia. Ambas coinciden aunque son muy distintas en retratar hechos terribles ocurridos en ese continente.
La gran mayoría de las notas que aparecieron sobre esta pel ... Leer más Esta semana dio inicio en la cartelera lo que podríamos llamar “el combo africano”, que comenzó con Diamante de Sangre y continuará la semana que viene con El último Rey de Escocia. Ambas coinciden aunque son muy distintas en retratar hechos terribles ocurridos en ese continente.
La gran mayoría de las notas que aparecieron sobre esta película llenan de elogios a los dos protagonistas, Di Caprio y Djimon Hounsou , que están excelentes pero se olvidan de un hecho importante. El film fue dirigido por Edward Zwick, uno de los mejores realizadores de Hollywood que no tiene el reconocimiento que merece. Una vez mas, volvió a demostrar que cuando se mete con hechos reales no hace huevadas y antes de filmar tiene conocimiento del tema que trata. Por supuesto, también es un gran narrador.
Gloria, Valor bajo fuego, El último Samurai te pueden gustar más o menos pero nadie puede decir que las cosas que se ven en esos filmes son exageradas. Cada temática fue cuidadosamente estudiada y su último trabajo no es la excepción.
Diamante de sangre es un cuento ficticio que se desarrolla durante la guerra civil de Sierra Leona, y muestra con una crudeza terrible lo que ocurrió en ese lugar durante la década del ´90. Si bien este es el telón de fondo de la trama, el film hace hincapié en el tráfico de diamantes y los entrenamientos de niños soldados; dos temáticas que no son frecuentes en producciones hollywoodenses.
La violencia es fuerte pero dado a la temática que toca no se podía trabajar de otra manera. Tal vez hacia el final se empieza a sentir la duración, que es un poco larga, pero la gran mayoría de la trama esta muy bien llevada.
Sorprende Dicaprio con un personaje que uno podría imaginar más para George Clooney o Russel Crowe (a quien le ofrecieron el papel previamente), pero la verdad que está muy bien y no se puede negar que está pasando por un buen momento de su carrera.
Diamante de sangre ofrece un historia interesante que el director supo combinar con el entretenimiento y el resultado es un estreno muy recomendable para tener en cuenta.
Hugo Zapata
Ambientado en 1999, con la guerra civil en Sierra Leona como telón de fondo de lo que es, en esencia, una búsqueda del tesoro, Diamante de sangre tiene como centro de su trama a un gigantesco diamante rosa, que extrae y esconde un pescador capturado como minero por el Frente Unido Revolucionario. Solomon (Djimon Hounsou) sabe que la piedra puede ... Leer más Ambientado en 1999, con la guerra civil en Sierra Leona como telón de fondo de lo que es, en esencia, una búsqueda del tesoro, Diamante de sangre tiene como centro de su trama a un gigantesco diamante rosa, que extrae y esconde un pescador capturado como minero por el Frente Unido Revolucionario. Solomon (Djimon Hounsou) sabe que la piedra puede ser el pasaje de su familia -a la que aún debe recuperar- a una vida mejor fuera de Africa, pero no sabe cómo venderla ni a quién hacerlo. El que sí sabe, pero no tiene ya qué vender es Danny Archer (Leonardo DiCaprio), un ex mercenario nacido en Zimbabwe dedicado a traficar a Europa diamantes extraídos en zonas de conflicto. Este decide ayudarlo a recuperar la piedra y a los suyos por un alto precio, que también le alcanzará para escapar de sus pecados.
El director Ed Zwick ( El último samurái ) imprime dinámica a la puesta en escena y nervio al desarrollo de la travesía de sus dos protagonistas -una suerte de pareja despareja en clave trágica que encarna dos visiones contrapuestas sobre el presente de Africa- a través de paisajes naturales tan sobrecogedores como impasibles a la carnicería humana que se desarrolla en ellos (ambos fotografiados con maestría por Eduardo Serra), especialmente explícita y perturbadora en los segmentos dedicados al adoctrinamiento de los "niños soldados" del FUR.
El sólido trabajo de DiCaprio (por el que está nominado al Oscar como mejor actor, una de cinco candidaturas que posee esta película), que supera con solvencia el desafío de convertirse aquí en un antihéroe clásico y llevar el considerable peso de esta desigual superproducción sobre sus espaldas, así como la imponente presencia de Hounsou como el sencillo Solomon, alcanzan a dotar al film con pinceladas de la intensidad y la complejidad psicológica ausentes en el endeble guión de Charles Leavitt.
Es que la tan bienintencionada como simplista visión del conflicto que plantea Diamante de sangre -encarnada en el personaje de la desaprovechada Jennifer Connelly, una corresponsal de guerra que funciona también como propaladora moral, deus ex machina e interés romántico- termina por diluir hasta la inocuidad las fortalezas, sobre todo actorales, de una propuesta cuya indudable capacidad de entretener contrasta fuertemente con la superficialidad de su compromiso dramático. Tal y como ocurre a la larga con la roca que da inicio a esta tragedia en particular, su brillo se empaña a medida que el ojo se acerca.
Dolores Graña
Diamante en Sangre
"Excelente"
"No soy fan de películas así (ligeramente bélicas y de conflictos políticos) pero ésta me ha hecho darme cuenta de un montón de cosas.
Es de acción totalmente, no te aburrirás y además te conmoverá. "