Califica esta película
Califica esta película
Tu calificación es
Modificá tu calificación
 

Sinopsis

La pelí­cula se centra en la historia del rey Jorge VI del Reino Unido, quien se vio obligado a reinar tras la abdicación de su hermano Eduardo VIII. Su tartamudez le hace buscar la ayuda de un terapeuta de trastornos del habla, Lionel Logue, quien con una serie de técnicas poco ortodoxas logra que el rey recupere su correcta voz.

Ficha técnica

Género Biográfico, Drama, Historia
Título Original The King's Speech
Director Tom Hooper
Protagonistas Helena Bonham Carter, Colin Firth, Geoffrey Rush, Guy Pearce, Michael Gambon, Timothy Spall, Derek Jacobi, Eve Best
Año de producción 2010
Duración 118 minutos.
MPAA rating G - Audiencia General. Para Todas las Edades
Productor The Weinstein Co., Molinare London, Momentum Pictures, Coproduccion GB-Australia, UK Film Council, Filmnation Entertainment, Aegis Film Fund
Guionista David Seidler
Música Alexandre Desplat
País Reino Unido · Reino Unido Australia · Australia Estados Unidos
Calificación de la comunidad
(Basada en 2842 personas)
Calificación de la prensa
(Basada en 4 críticos)
Última modificación claudioe2001 (Hace 2 anos)
Experta de esta película
helo lebrao helo lebrao es el experto de esta película con 8 puntos

Regístrate, suma puntos y conviértete en el experto de esta película

Trailer

Críticas de la prensa

Otros Cines - Diego Batlle (Argentina)

Prometo que dentro de algunos párrafos voy a analizar un poco la película, pero permítanme empezar con una digresión. Vi los 10 films nominados al Oscar y, para mi gusto, El discurso del Rey está lejos de ser la mejor. Creo que Toy Story 3, Red Social y Temple de acero son trabajos notables en lo suyo (no pueden ser más diversos entre sí) y ... Leer más Prometo que dentro de algunos párrafos voy a analizar un poco la película, pero permítanme empezar con una digresión. Vi los 10 films nominados al Oscar y, para mi gusto, El discurso del Rey está lejos de ser la mejor. Creo que Toy Story 3, Red Social y Temple de acero son trabajos notables en lo suyo (no pueden ser más diversos entre sí) y hay un segundo pelotón de largometrajes muy atendibles aunque con algunos aspectos discutibles (El Origen, El ganador, Lazos de sangre, El cisne negro, Mi familia) y -repito: siempre dese mi opinión- una sola propuesta apenas discreta: 127 horas.

En el mundo del cine -y muy especialmente a la hora de los premios- aparece lo que se llama “la película de consenso”. He participado en varios jurados de festivales y (casi) nunca gana el mejor film (siempre según quien esto escribe) sino uno que no le molesta a ninguno de los votantes. Creo que -salvando las enormes distancias- algo parecido pasa con El discurso del Rey: es un trabajo irreprochable, con el sello del buen cine británico, con excelentes intérpretes, con un tema ganchero (y el plus de “basado en un hecho real”), sólidamente construida… y así podría continuar la enumeración. Es un perfecto crowd-pleaser y esta consideración no es un mérito menor. Pero, al mismo tiempo, me parece una película más, escasamente trascendente, efímera, pasatisa. Es un producto bien hecho y mejor vendido y, quizás por eso, capaz de conseguir el apoyo de distintos segmentos (desde el más artie hasta el más comercial). Red Social fue la gran favorita de los críticos, pero a muchos votantes de la Academia de más de 50 o sesenta y pico de años les parece algo casi snob, propio de otra generación.

Así planteadas las cosas, El discurso del Rey me parece una fábula simpática, realzada por un gran envoltorio y por el lobby feroz del inefable productor/distribuidor Harvey Weinstein, que logró convertirlo en el “gran evento” que este film claramente no es.

Sobre la historia, a esta altura, ya habrán leido mucho y por todas partes: Colin Firth interpreta a Bertie, el hijo menor del rey Jorge V (Michael Gambon), que lucha contra una tartamudez que se acrecienta hasta niveles exasperantes en situaciones de estrés. Los ojos, por lo tanto, están puestos en su hermano Eduardo VIII (Guy Pearce), un playboy dominado por su novia estadounidense y… ¡divorciada! (Eve Best). Cuando el padre muere, Eduardo es presionado para abandonar a su concubina, pero este prefiere abdicar y, por lo tanto, tenemos a un Jorge VI balbuceante en el trono de un país a punto de declararle la guerra a la Alemania nazi (el film transcurre en el período 1925-1939). Allí entran a tallar los personajes secundarios: el apoyo de su esposa Elizabeth Elizabeth (Helena Bonham Carter) y muy especialmente el de un frustrado actor australiano llamado Lionel Logue (Geoffrey Rush), que oficiará de terapeuta en más de un sentido (no sólo respecto del habla sino también de la autoestima y hasta de ciertos valores de vida).

El poder comunicacional de la radio, la relación entre la realeza y el poder político (por allí aparece un desatado Timothy Spall como Winston Churchill) y la influencia de la Iglesia surgen con algunos pincelazos de brocha gorda, pero sin dudas el eje pasa aquí por el show(-off) entre Colin Firth y Geoffrey Rush, en personajes (y actuaciones) con todos los “condimentos” oscarizables.

El film -que quede claro- no da vergüenza ajena, ya que la disminución física del protagonista no está nunca trabajada en un tono melodramático sino más bien con todas sus connotaciones cómicas. La mirada sobre la realeza británica es liviana y respetuosa a la vez, y la situación de un rey que no sabe si podrá dar un discurso clave en la historia de su país (el micrófono de la BBC parece una guillotina) está elaborada con una buena dosis de suspenso.

En definitiva, El discurso del rey es un producto eficaz, hecho con indudable pericia delante y detrás de cámara, pero está lejos de ser una obra maestra. Algunos dirán que no hace falta llegar a tanto para ganar un Oscar, pero creo que este año había otros films con mayores riesgos y alcances artísticos. En tiempos de corrección política, esta película encaja en perfectamente en el molde. El imperio del consenso.

3.50
Buena (+)

A Sala Llena - Rodolfo Weisskirch (Argentina)

Al Servicio Secreto de su Majestad

Durante mi infancia fui durante varios años a fonoaudióloga. Diversas profesionales médicas que me daban ejercicios para mejorar mi dicción. Nunca fue algo demasiado divertido y mucho menos lo era llevar tareas a casa.

Imagino que para un rey treintañero debía ser mucho peor. Pero la historia de Jorge ... Leer más Al Servicio Secreto de su Majestad

Durante mi infancia fui durante varios años a fonoaudióloga. Diversas profesionales médicas que me daban ejercicios para mejorar mi dicción. Nunca fue algo demasiado divertido y mucho menos lo era llevar tareas a casa.

Imagino que para un rey treintañero debía ser mucho peor. Pero la historia de Jorge VI, rey de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, y padre de la actual Reina Isabel, fue real. Y no era un problema de dicción sino de tartamudeo.

La cuestión es que dicha historia no hubiese trascendido sino fuera que a Jorge, cuando era príncipe, le temblaban las piernas, y la voz cada vez que tenía que dar un discurso. Por lo tanto, su esposa, la princesa, se puso en marcha para buscar un fonoaudiólogo prestigioso que ayudara a su marido a “corregir” su tartamudeo, especialmente porque se veía venir que debido a que el rey Jorge V estaba muy enfermo, y el hermano mayor de Jorge VI, David, iba a rechazar la corona por no querer separarse de una mujer estadounidense divorciada (ningún rey se puede casar con una mujer divorciada), Jorge VI tenía que ser el heredero natural del trono de Inglaterra. De esta forma, llega a Lionel Logue, un actor, locutor y fonoaudiólogo autodidacta proveniente de Australia, que vive en el sótano de viejo edificio de Londres, donde pone en práctica sus clases con métodos poco usuales.

Esta historia llego a la manos del director Tom Hooper, gracias a su madre que escuchó el relato en una reunión de jubiladas. Hooper, que ya tenía ciertas conexiones en el mundo del cine, a pesar de no ser demasiado reconocido aún se la acercó los hermanos Weinstein e incluso el actor Geoffrey Rush quiso formar parte del proyecto.

Y así, como un cuento de hadas comienza, El Discurso del Rey. Hooper, que ya venía obteniendo reconocimiento gracias a algunas películas y miniseries para televisión (John Adams, Longford, Elizabeth I) se hizo notar hace un par de años en cine gracias a la película The Damned United (acá se puede encontrar en DVD como El Nuevo Entrenador), sobre la historia real del entrenador que sacó campeón al Leeds United 30 años atrás, cuando estaban en su peor momento futbolístico. También había tenido buenas reseñas un film Indie que hizo en Estados Unidos con Hillary Swank, Red Dust, su ópera prima, que lamentablemente no tuvo mucha difusión.

Lo que queda claro es que Hooper es un director que está para grandes cosas. Todas sus obras son biografías o películas históricas, de esas que se llevan todos los premios. Por supuesto, hay que saber hacerlas bien, ¿pero existe una identidad cinematográfica detrás?

Admito que todavía no vi las anteriores obras de Hooper, aunque varias veces estuve tentado por ver The Damned United.

El Discurso del Rey me hizo suponer que se trata de un director de la buena vieja escuela inglesa. Un hombre capaz de convertirse en un David Lean contemporáneo si se lo propone. Elegante en su tratamiento, con influencias del teatro, visualmente atractivo, prefiere los planos secuencias, las escenas largas con planos fijos y no un montaje videoclipero como sus contemporáneos Guy Ritchie o Danny Boyle. Estamos sin duda frente a un hombre que se crió viendo cine de autor. La elección de decorados con paredes infinitas, lentes con gran profundidad de campo, (mérito compartido con el director de fotografía Danny Cohen), angulaciones picadas y contrapicadas, manejo de grúa en interiores, demuestran una gran influencia visual de Orson Welles. Las escenas más intimistas entre los protagonistas parecen sacadas de un film de Laurence Olivier, y no parece casual que Lionel Logue cite, lea e interprete a Shakespeare continuamente. El extremo clasicismo de Hooper detrás de cámara es elogiable y siempre me entusiasma que cineastas relativamente jóvenes revean la historia del cine para construir sus obras.

El problema de El Discurso del Rey es que el guión de David Seidler, es demasiado convencional, correcto y previsible.

Sí, los personajes de Jorge y Lionel están muy bien desarrollados, pero el resto de los secundarios son demasiado superfluos. Las escenas donde Lionel debe entrenar a Jorge, son las más interesantes, ya que tanto Seidler como Hooper le aportan una calidez y humor típico english que permiten que el relato se escape del melodrama y la solemnidad, que se infiltre una buena dosis de ironía en mostrar como un príncipe o rey se debe “rebajar” en categoría social para ir a la zona más industrial de Londres para tomar clases de locución, metiéndose en diminutos ascensores, y viéndose “burlado” por un australiano que ni siquiera tiene título médico y fracasa cada vez que asiste a un casting para una obra de teatro.

La primera hora, de hecho, es por demás interesante e irónica. Lionel no puede interpretar a un rey “deforme” como Ricardo III pero debe entrenar a un verdadero aspirante a la corona que tiene una “enfermedad” física. La precisión en la interpretación, el meticuloso trabajo físico y emocional, del gran y versátil Colin Firth (merecido ganador de todos los premios) se enfrenta con la simpática, natural, ágil performance de un notable Geoffrey Rush que no oculta sus influencias clownescas. En estas escenas juega un rol fundamental el acompañamiento de Helena Bonham Carter que se desenvuelve con gran tranquilidad por el escenario con un personaje que, lamentablemente, no tiene tanto desarrollo como el que tienen ambos protagonistas, pero la categoría y madurez interpretativa de la esposa de Tim Burton, le aporta mayor verosimilitud al relato. También es divertida la crítica a la influencia de la figura eclesiástica dentro de las monarquías. Cada escena en la que se enfrentan Jorge o Lionel con el Arzobispo son un lujo gracias a la interpretación del GIGANTE, Derek Jacobi.

Sin embargo, cuando la historia se empieza a centrar en el “drama familiar”, la muerte del rey (5 minutos maravillosos de Michael Gambón), la abdicación de David (muy bien Guy Pearce), la película toma un tamiz telenovelesco que le dan un perfil más cercano a las biopics con pretensiones emocionales que se realizan para televisión, que al interesante relato épico, pero centrado en personajes y actuaciones que venía llevando. Esta vuelta narrativa sirven para que los protagonistas se reconcilien y al fin el rey pueda dar su discurso.

Aun con esta media hora de más, la película retoma el ritmo y la ironía en sus escenas finales, y por lo tanto el resultado final es bastante agradable.

Con un perfeccionista trabajo de arte, vestuario, fotografía, montaje, sonido (prestar atención como suena cada espacio, muy buen diseño de ambientación), El Discurso del Rey es una película “importante”, pretenciosa y sentimentaloide, políticamente correcta, donde no se crítica ni se burla del monarca, ni la monarquía en sí (como lo hacía La Reina) o que humaniza del todo al protagonista (en las dimensiones de la María Antonieta de Coppola), pero se ubica en un terreno respetuoso, demostrando que la familia “real” debe seguir en el trono de Inglaterra, y que los reyes también tienen sentimientos (en la línea de La Joven Victoria, pero con menos preciosismo visual).

Hooper no se anima a transgredir, y así mismo le falta un poco de personalidad para salirse del guión de Seidler y demostrar un poco de rebeldía. Sí, en cuanto a reconstrucción histórica, la película contiene numerosos puntos de interés, mostrando el contexto político/social de la etapa entre guerras, el ascenso de Hitler, la amenaza de las tropas germanas en la capital inglesa, la participación de Winston Churchill (muy buena participación de Spall), etc. Pero todos estos elementos le agregan una cuota de solemnidad y frialdad, que en principio, no necesitaba.

El Discurso del Rey, es la típica película de la temporada de premios, y seguro se llevará varios. Su director es la gran promesa del Reino Unido, pero particularmente opino que todavía está un poco tímido, tartamudea a la hora de dirigir. ¿Necesitará de una fonoaudióloga para demostrar que tiene una buena voz?

3.00
Buena

Escribiendo Cine - Juan Pablo Russo (Argentina)

Mucho ruido y poco riesgo

Resulta casi una obviedad que El Discurso del Rey (The King's Speech, 2010) sea una de las películas con más nominaciones a los Premios Oscar de 2011. La razón es la de cumplir con todas las medidas estándares con las que la Academia de Hollywood se mueve a la hora de votar sus dudosos galardones: corrección polít ... Leer más Mucho ruido y poco riesgo

Resulta casi una obviedad que El Discurso del Rey (The King's Speech, 2010) sea una de las películas con más nominaciones a los Premios Oscar de 2011. La razón es la de cumplir con todas las medidas estándares con las que la Academia de Hollywood se mueve a la hora de votar sus dudosos galardones: corrección política, calidad técnica, nivel actoral aceptable y carecer de riesgo estético y narrativo. Algo que implica que la película sea buena pero con ciertas reservas.

La historia es simple y casi insignificante, aunque lo interesante radica en ver como de algo tan pequeño se construyó una película de casi dos horas de duración. La tartamudez del rey Jorge VI (Colin Firth) y la relación que entabla con el psudomédico Lionel Logue (memorable actuación de Geoffrey Rush) es el eje del conflicto de una superproducción épica derivada en biopic de la realeza inglesa. Tema que a Hollywood siempre le atrae.

Es imposible encontrar falencias en El Discurso del Rey, ya sea desde lo técnico como desde lo representativo roza la perfección. Actuaciones en la medida justa, una ampulosa banda sonora compuesta por el francés Alexandre Desplat y una puesta en escena cuyo foco está puesto en los personajes por sobre el despliegue visual, una tentación a la que Tom Hooper pudo resistirse y que sumó puntos en lugar de restar. En síntesis todo es tan correcto que la historia, muy menor, termina por convencer.

Si Tom Hooper logra darle un valor agregado a la historia y alejarla un poco del cliché hollywoodense es la forma que tiene de presentar a los personajes y como logra construir una relación vincular a partir del diálogo. El film se estructura desde una serie de escenas en las que la palabra adquiere un protagonismo absoluto y una estrecha relación con el tema central del conflicto: la dificultad para hablar del monarca inglés. El paralelismo trazado a partir de la tramay el punto que se elige para desarrollarla resulta ser el más atractivo, y seguramente el de mayor peligro para no caer en la morosidad narrativa. Una película de diálogo en donde el problema que aqueja al protagonista resulta ser la utilización de las palabras es lo más atractivo dentro de la construcción del relato cinematográfico.

Actoralmente todo el peso cae en ambos personajes, tanto Colin Firth como Geoffrey Rush salen airosos de sus caracterizaciones, evitando caer en la burda imitación y construyendo a dos hombres opuestos entre sí pero que en algún punto se conectan y esa conexión se da a través de las palabras. Helena Bonham Carter como la esposa y futura reina nos brinda una interpretación con mucho menos peso dramático pero fundamental en la resolución del conflicto, aunque por momentos parece haberse escapado de una película de Tim Burton, por cierto, su esposo en la vida real.

El Discurso del Rey es una de esas películas que le va a gustar a la mayor parte del público, que va a ganar unos cuantos Oscar, que va a convocar una multitud de espectadores, que va a gustar a cierto sector de la crítica clásica y exasperar a los más snobs. Podríamos definirla como una película condescendiente con todos los sectores y que por lo tanto evita jugar con algunos aspectos que la cinematografía de hoy se permite. Un poco más de riesgo no le hubiera sentado nada mal aunque valga la redundancia, a pesar de eso, no está nada mal.

3.00
Buena

Dejá tu comentario

Comentarios

anitsuga comentó:

El discurso del Rey

5.000
"Increíble"

"Excelente. Me mató cuando escuchando a Hitler filmado la hija le pregunta qué está diciendo y el le contesta "No se, pero parece que lo dice muy bien!""

Hace 2 anos · 4 votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
pacos_mjr2 comentó:

El Discurso del Rey

4.000
"Muy Buena"

"Sin duda alguna la película se la lleva la actuación de Colin Firth, vale la pena verla solo por eso"

Hace 3 anos · 2 votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
claudioe2001 comentó:

El discurso del Rey

"PREMIOS 2010: 4 Oscars: mejor película, director, actor (Colin Firth) y guión. 12 nominaciones.
2010: Globos de Oro: Mejor actor (Firth). 7 nominaciones, incluyendo Mejor película drama
2010: 7 Premios BAFTA, incluyendo Mejor película y actor (Firth). 14 nominaciones
2010: Premio Goya: Mejor película europea
2010: Festival de Toronto: Mejor película (Premio del Público)
2010: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Colin Firth)
2010: Independent Spirit Awards: Mejor película extranjera"

Hace 3 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder

Películas en cartelera

Tinker Bell y El Hada Pirata

de: Peggy Holmes
con: Pamela Adlon, Angela Barty

Amor Eterno

de: Shana Feste
con: Alex Pettyfer, Rhys Wakefield

Inactividad Paranormal

de: Mike Tiddes
con: Essence Atkin, Marlon Wayan

Gran Hotel Budapest

de: Wes Anderson
con: Ralph Fienne, Tony Revolori

Dios No Está Muerto

de: Harold Cronk
con: Shane Harper, Kevin Sorbo

Ver más »

Tus amigos en Cinefis