Furia de Titanes

Furia de Titanes
Listo, agendada

Sinopsis

“Furia de Titanes” cuenta la historia de cómo la lucha por el poder enfrenta a los hombres contra los reyes y a los reyes contra los dioses. Pero la guerra entre los dioses podría destruir el mundo. Nacido como un dios pero criado como un hombre, Perseo (Sam Worthington) se ve incapaz de salvar a su familia de Hades (Ralph Fiennes), el dios vengativo del inframundo. Al no tener ya nada que perder, Perseo se ofrece a liderar una misión peligrosa para derrotar a Hades, antes de que éste pueda arrebatar los poderes a Zeus (Liam Neeson) y pueda desatar el infierno en la tierra. Encabezando a un grupo de guerreros valientes, Perseo inicia un viaje peligroso hacia el fondo de los mundos prohibidos. Combatiendo a demonios y a bestias terribles, sólo podrá sobrevivir si es capaz de aceptar sus poderes como dios, de vencer a su destino y de crearse un destino propio.

Ficha técnica

Género Acción, Aventura, Fantasía
Título Original Clash of the Titans (Remake)
Director Louis Leterrier
Protagonistas Ralph Fiennes, Liam Neeson, Sam Worthington, Gemma Arterton, Danny Huston, Izabella Miko, Luke Evans, Alexa Davalos, Polly Walker, Natalia Vodianova, Kaya Scodelario, Agyness Deyn
Año de producción 2010
MPAA rating PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años
Productor Charles H. Schneer, Ray Harryhausen
Guionista Beverley Cross
Música Laurence Rosenthal
País Estados Unidos
Calificación de la comunidad
Calificación promedio: 3.57
Calificación media basada en 2707 personas
Calificación de la prensa
Calificación promedio: 1.89
Calificación media basada en 9 críticos
Última modificación Arkangelito (Hace un ano)

Trailer

Críticas de la prensa

Cine Premiere - M. C. Albarrán (México)

3.00
Buena

Al ir a ver una cinta como ésta, la realidad es que el público va (o debería ir) esperando sólo una cosa: ser entretenido. Y en este aspecto, la película cumple. Tan enorme como la creíamos, la producción destaca por sus elaborados escenarios e impresionantes criaturas; ambos, creados de manera satisfactoria (exceptuando a una muy digital Me ... Leer más Al ir a ver una cinta como ésta, la realidad es que el público va (o debería ir) esperando sólo una cosa: ser entretenido. Y en este aspecto, la película cumple. Tan enorme como la creíamos, la producción destaca por sus elaborados escenarios e impresionantes criaturas; ambos, creados de manera satisfactoria (exceptuando a una muy digital Medusa). Resulta un tanto anticlimático hablar de un tema como las actuaciones en una cinta de este tipo, sin embargo, cabe destacar que tanto Ralph Fiennes como Liam Neeson se sienten mal dirigidos y sus personajes adolecen con ello, volviéndose completamente maniqueos y unidimensionales.

Sí, el filme tiene algunos efectos especiales asombrosos, haciendo mención especial al Pegaso y al Kraken, particularmente a sus escenas juntos. Pero, ¿eso y el hecho de que sea divertida y no disminuya el ritmo de la acción justifican la ausencia de una historia más elaborada? Al ir al cine hoy en día, muchas veces nos olvidamos de que es el llamado "Séptimo arte" y nos conformamos con pasar un buen rato. Y este tipo de cintas, sin duda, están hechas con ese objetivo. Pero, teniendo tanta tela de dónde cortar para una historia interesante, compleja, elaborada o enriquecedora con la mitología griega, resulta decepcionante que esto se olvide por completo y se sacrifique en favor de una escena de acción. La película es buena, pero es imposible no pensar que pudo ser mucho mejor.

–Mary Carmen Albarrán

Escribiendo Cine - Ezequiel Boetti (Argentina)

2.00
Regular

Las dos partes de El transportador (The Transporter, 2002), películas-montaña rusa de acción trepidante, eran cartas de presentación más que válidas para esperar que el francés Louis Leterrier, delfín de Luc Besson, hiciera de Furia de Titanes (Clash of the titans, 2010) una buena película de acción. Pero la expectativa aún espera que la ... Leer más Las dos partes de El transportador (The Transporter, 2002), películas-montaña rusa de acción trepidante, eran cartas de presentación más que válidas para esperar que el francés Louis Leterrier, delfín de Luc Besson, hiciera de Furia de Titanes (Clash of the titans, 2010) una buena película de acción. Pero la expectativa aún espera que la sacien.

Sam Worthington, ya desteñido del azul Na`vi, es ni más ni menos que Perseo, hijo de dioses que creció en la Tierra. Ya maduro (y torneado y bronceado, obvio), deberá defenderla de Hades (Ralph Fiennes), quien a su vez mantiene una pelea del más alto nivel: su enemigo es, ni más ni menos, que Zeus (Liam Neeson), padre del protagonista. Y allí parte nuestro héroe a un largo viaje que implicará enfrentamientos contra demonios y bestias.

De escasos valoraciones cinematográficas posibles, Furia de Titanes permite al menos trazar un pequeño mapeo psicológico de la industria: Si Hollywood hiciera terapia, el primer síntoma a tratar debería ser la transpolación de las mitologías griegas a la pantalla grande. Como en Percy Jackson y el ladrón del rayo (Percy Jackson & the Olympians: The Lightning Thief, 2010), pero de forma más grave y menos lúdica, el eje gira en torno al hijo de Zeus como involuntario portador de una herencia divina. ¿A falta de héroes pos 11/9 es necesario retrotraernos hasta los tiempos iniciáticos del mundo para buscar algo de paz en nuestras paranoicas almas?¿Radica en la religión la esperanza de la concepción de un nuevo mundo? Preguntas sin respuestas, Leterrier y compañía invitan, aunque sea, a una pequeña reflexión.

Pero no sólo la sicología debería hacer lo suyo. Concebida originalmente para la exhibición tradicional, el éxito de Avatar (2009) motorizó la adaptación de varios films al formato 3D, creando un nuevo grupo de films, los “3D light”. Quizá así se pueda entender a Furia de Titanes como el nuevo paradigma de película-evento: a toda la parafernalia visual y sonora, a esa peligrosidad ideológica endémica a los films con ínfulas cosmopolitas, ahora le adosan los anteojitos en el espectador.

La Segunda - Andrés Nazarala R. (Chile)

2.00
Regular

Hasta el 2008, el director francés radicado en EE.UU. Louis Leterrier había hecho películas modestas y prescindibles pero altamente entretenidas, como “El transportador” (1 y 2) y “Danny The Dog” (ambas bajo la producción de Luc Besson). Pero una posterior incursión en la saga de “Hulk” aclararía su intención de relacionarse estr ... Leer más Hasta el 2008, el director francés radicado en EE.UU. Louis Leterrier había hecho películas modestas y prescindibles pero altamente entretenidas, como “El transportador” (1 y 2) y “Danny The Dog” (ambas bajo la producción de Luc Besson). Pero una posterior incursión en la saga de “Hulk” aclararía su intención de relacionarse estrechamente con la maquinaria hollywoodense. “FURIA DE TITANES” es el segundo hijo de este matrimonio poco conveniente.

Se trata de una versión del clásico de 1981 que, explotando la mitología griega, muestra la lucha de Perseo (Sam Worthington) en contra del dios del inframundo, Hades (Ralph Fiennes), cuya intención es arrebatarle el poder a Zeus (Liam Neeson).

Aunque se toma algunas libertades, esta nueva versión no puede ignorar las escenas memorables de la pieza original, especialmente esa lucha con Medusa que quedó grabada en la memoria de muchos.

Pero seamos honestos y desliguémonos de las trampas de la nostalgia: la película dirigida por Desmond Davis a comienzo de los 80 no era más que un pastiche exótico que brillaba por sus criaturas en stop-motion (incluyendo una Medusa que parecía de plasticina), una estética algo kitsch y escenografías de cartón piedra que ahora recordamos con simpatía. “Furia de titanes” ganaba terreno sólo porque era un filme que buscaba espectacularidad en una época en que la tecnología era limitada. Si no se trataba de una buena película, al menos era un entretenido laboratorio de ilusiones, siempre elaboradas con precariedad.

La nueva versión es igual de vacía en términos de contenido, tiene peores diálogos (básicamente porque Leterrier no demuestra interés en ellos, como su colega Michael Bay, el de “Los transformers”), mejores escenas de acción y, visualmente, no difiere de lo que vemos diariamente en esta era marcada por la tecnología digital. No hay ingenio en los efectos ni en la puesta en escena; sólo un trabajo correctamente ejecutado.

Decepcionante es eso sí esa nueva Medusa ultradigitalizada que nos hace extrañar a la antigua. Queda chica incluso al lado de la que recientemente interpretó Uma Thurman en “Percy Jackson”.

Deficiente es también el curioso retrato del Olimpo, con esos dioses que son como sacados de algún ochentero videoclip de Duran Duran. ¿Un homenaje al cine B? Lo cierto es que esas escenas a ratos parecen sketches de algún programa humorístico (estilo “Jappening con Já”), pero no hay comedia, sólo actores de trajes brillantes tratando de no perder demasiado la dignidad mientras declaman malos textos.

La irregularidad de la cinta se ve agravada por un 3D innecesario, apenas perceptible, que no hace más que delatar las debilidades de una tendencia viciada.

“Furia de titanes” será un buen negocio (por estos días lidera el box office estadounidense), pero, como película, es otra oferta innecesaria disfrazada de homenaje.

Canal TCM - Sergi Sánchez (México)

2.00
Regular

Llevaba un rato viendo Furia de titanes cuando me pregunté qué puñetas estaba haciendo con las gafas de 3D puestas. ¿Dónde estaba el efecto inmersivo que se supone es la gran atracción de las tres dimensiones? ¿Se habrían equivocado de copia y estaban proyectando una en 2D? Me quité las gafas y había poca diferencia: un leve desdoblamien ... Leer más Llevaba un rato viendo Furia de titanes cuando me pregunté qué puñetas estaba haciendo con las gafas de 3D puestas. ¿Dónde estaba el efecto inmersivo que se supone es la gran atracción de las tres dimensiones? ¿Se habrían equivocado de copia y estaban proyectando una en 2D? Me quité las gafas y había poca diferencia: un leve desdoblamiento estereoscópico y poco más.

Las 3D de Furia de titanes son un añadido de posproducción, una idea de última hora para aprovechar el tirón de Avatar. Lo que significa que no hay nada en la planificación de Louis Leterrier, perpetrador de ese The Incredible Hulk de infame memoria, que esté planteado para potenciar esa experiencia inmersiva.

Leterrier se ha confesado fan de la Furia de titanes de Desmond Davis, que es una obra maestra del 'camp', un peplum tardío que parece más una película de los 60 que de los 80. Incluye un homenaje, un cameo del búho mecánico que Ray Harryhausen creó a su vez como homenaje al R2D2 de La guerra de las galaxias, que es más un síntoma de desprecio a lo que hacía de aquella versión una película entrañable.

Las criaturas de Harryhausen, miniaturas de orfebre en 'stop motion', estaban integradas en un espacio fílmico, sus movimientos podían percibirse en plano general y con claridad. La estética digital, mal utilizada, ha impuesto la dictadura de lo invisible: todo es caótico, y es difícil vincular a la criatura de marras con los personajes de carne y hueso (esto es particularmente flagrante en la escena de los escorpiones gigantes o la de la Medusa).

Sam Worthington me parece tan insípido, tan intercambiable, como en Avatar. Su Perseo, un semidios que se conforma (a mucha honra) con ser hombre, no tiene la presencia seudoheroica del Harry Hamlin de la original. Parece que pasaba por allí y fue el último en enterarse de que él sería el salvador del mundo mortal, el antídoto contra la ira de los dioses.

Reforma - E. Diezmartínez (México)

2.00
Regular

Al final de la muy palomera Furia de Titanes (Davis, 1981), la diosa Hera (Claire Bloom) le comparte su temor a su divino marido Zeus (Laurence Olivier) de que si proliferan héroes como Perseo, los seres humanos no necesitarán adorar más a los dioses. Zeus no cree que eso suceda: 'Hay suficiente pereza en el mundo', dice burlón. Y para demostra ... Leer más Al final de la muy palomera Furia de Titanes (Davis, 1981), la diosa Hera (Claire Bloom) le comparte su temor a su divino marido Zeus (Laurence Olivier) de que si proliferan héroes como Perseo, los seres humanos no necesitarán adorar más a los dioses. Zeus no cree que eso suceda: 'Hay suficiente pereza en el mundo', dice burlón. Y para demostrar esa pereza, he aquí el mediocre remake Furia de Titanes (Clash of Titans, EU, 2010), que vuelve a contar la mítica historia en la que Perseo (Sam Worthington) vence al descomunal Kraken con la ayuda de la cabeza cortada de Medusa. La película original no era ninguna obra maestra, pero tenía la gracia de no tomarse muy en serio (al Zeus de Olivier parecía que le iba a ganar la risa) y presumía las encantadoras animaciones stop-motion de Ray Harryhausen, quien se lució especialmente en su creación de Calibos y de la terrible Medusa. El refrito, por el contrario, está desprovisto de todo humor y las animaciones digitales de los monstruos (la Medusa, los escorpiones gigantes, el Kraken mismo) no provocan el menor asombro, el menor temor. Como se está haciendo costumbre en el cine de acción, aventuras o fantástico del nuevo siglo, el montaje de las secuencias de combate está realizado con los miembros inferiores (es decir, con las patas). Llegado el momento, es imposible distinguir, por ejemplo, la identidad de quienes están peleando contra unos grandes escorpiones y menos se sabe para qué se enfrentaban a ellos si luego resulta que sirven como excelente medio de transporte. En realidad, este refrito tiene poco que ver con la cinta de 1981 –y, de hecho, con el propio mito de Perseo- pero ése no es su mayor problema. Después de todo, lo que menos espera uno al ver una cinta hollywoodense de fantasía es una adaptación académica de 'Los Mitos Griegos' de Robert Graves. El problema radica en la grisura de todo: el prestigioso reparto que no se esfuerza nada (el récord lo impone Danny Huston: dice 'Soy Poseidón' y luego desaparece del encuadre para ir a cobrar el cheque), unos efectos especiales digitalizados que ya mueven al bostezo y en una solemnidad de pena ajena en la que cabe incluso lo políticamente correcto: esta vez el caballo alado Pegaso no es blanco sino color negro Obama.

Criticalia - Enrique Colmena (España)

1.00
Mala

En 1981 el director inglés Desmond Davis, perito en televisión, hizo una de sus pocas incursiones en cine; aquella “Furia de Titanes” es, hoy por hoy, un clásico en su género, y la carencia de ideas del hodierno cine jolivudense ha hecho que se ruede una nueva versión de aquella mítica historia sobre hombres y dioses griegos. Pero la cint ... Leer más En 1981 el director inglés Desmond Davis, perito en televisión, hizo una de sus pocas incursiones en cine; aquella “Furia de Titanes” es, hoy por hoy, un clásico en su género, y la carencia de ideas del hodierno cine jolivudense ha hecho que se ruede una nueva versión de aquella mítica historia sobre hombres y dioses griegos. Pero la cinta original de Davis contaba con varios elementos que la hacían inimitable: el fundamental es, sin duda, los efectos especiales del mago Ray Harryhausen, un auténtico maestro en lo suyo, cuando los F/X se hacían sin infografía (entre otras cosas porque no existía, ni había idea de que alguna vez la hubiera), todo a base de maquetas, “stop motion” e imaginación a espuertas.
Harryhausen se especializó como técnico de efectos especiales precisamente en este tipo de cine de corte mitológico, ya fuera de carácter helénico (aquel “Furia…” y la rodada en los “sixties”, “Jasón y los argonautas”, también deliciosa) o arábico (“Simbad y la Princesa”, “Simbad y el Ojo del Tigre”, entre otras); las películas con sus F/X gozaban de una impronta singular, algo que trascendía la mano del director (generalmente un buen artesano sin ínfulas creativas) para constituirse en su marca de fábrica: se puede decir que el cine harryhauseniano se caracteriza por la gran imaginación en el diseño de los monstruos y bestias mitológicas (la Medusa de la primitiva “Furia…” es extraordinaria, muy superior a la de esta versión renovada), y por una depurada técnica artesanal, la del “stop motion”, que otorgaba al movimiento de sus figuras un halo entre mágico y espectral.
Pero nada de eso hay en este “remake” perpetrado por Louis Leterrier; lo que en la joyita de Davis/Harryhausen era encanto de filme fantástico rodado con los medios de la época exprimidos al máximo, aquí es zurriago y aparatosidad, además con esa infame moda de los malos directores de atolondrar al espectador con un montaje tan rápido que ni el ojo humano, ni tampoco la mente, es capaz de aprehender.
Hay tres grandes escenas de acción en el “remake”: la primera es la de los escorpiones gigantes, que se desarrolla cuando el grupo de Perseo busca a las brujas de Estigia; es la peor de todas, mal resuelta cinematográficamente, con una pésima planificación y con un tema de fondo crucial, cual es la absoluta imposibilidad metafísica de que seis o siete hombres, por muy aguerridos que sean, puedan acabar con varias bestias del tamaño de un elefante y dotadas de un aguijón como la pala de una excavadora. La segunda gran escena de acción sobre la que gira la historia es la lucha contra la Medusa, un tanto estirada y, desde luego, inferior a la deslumbrante (en su sencillez) de la película de 1981. Sólo la tercera, cuando el Kraken ataca Argos, tiene talla, fuerza y consigue un elevado nivel de tensión, bien orquestada la desigual pelea entre Perseo a lomos de Pegaso (por cierto, en la mitología griega, ¿no era blanco? Es que este caballo es de un negro azabache bastante llamativo…) y las tenebrosas bestias voladoras del Hades, y la batalla final contra la inmensa bestia marina.
Otro por cierto: el Kraken es un monstruo de la mitología escandinava, por lo que aquí estamos ante una mezcla entre la mitología griega y la nórdica más bien curiosa, por no decir tirando a chocante…
La película de 1981 tenía a Laurence Oliver como Zeus, y aquí a Liam Neeson (la verdad, no es lo mismo…), y entre las diosas de antaño estaban Claire Bloom, Ursula Andress y Maggie Smith, nada que ver con la Gemma Arterton con cara de pan de kilo que es la máxima divinidad femenina de la nueva versión. Además, Ralph Fiennes compone un Hades que parece tener serios problemas en las cuerdas bucales, te entran ganas de recomendarle un otorrino…
En resumidas cuentas, esta aparatosa revisitación del clásico no hace sino engrandecer el filme al que intenta remedar, aunque es cierto que, a ráfagas, tiene sus momentos de interés, además de un actor, Sam Worthington, al que habrá que seguir la pista: no en vano ha protagonizado muy atinadamente otros dos grandes “blockbusters” de los últimos tiempos, “Terminator Salvation” y “Avatar”. Lo que pasa es que aquí su personaje tenía poca “carne” interpretativa y había poco que hacer. Mención también para Mads Mikkelsen, un actor escandinavo de rostro más que peculiar que borda los personajes duros.

Septimo Sentido - Javier Califano. (México)

Para muchos de los que estamos ya en los 30, “Furia de Titanes” tiene un efecto decididamente “Nostálgico” que nos remonta a los “Sábados de Super-accion” –suceso de carácter “retro” de la televisión argentina- que a mediados de la década del 80´ le valía al recordado Canal 11 reducir sus costos y poner al aire “latas” ... Leer más Para muchos de los que estamos ya en los 30, “Furia de Titanes” tiene un efecto decididamente “Nostálgico” que nos remonta a los “Sábados de Super-accion” –suceso de carácter “retro” de la televisión argentina- que a mediados de la década del 80´ le valía al recordado Canal 11 reducir sus costos y poner al aire “latas” de viejos films clase B. Gracias a dicha programación, seguida religiosamente todos los fines de semana, muchos de nosotros formamos un vinculo incondicional con el cine fantástico, donde también podíamos apreciar varias joyas del cine Bizarro y alguna que otra obra maestra realizada a puro ingenio y bajo presupuesto.



Si bien la “nostalgia” a la que nos remonta el film original de 1981-“Furia de Titanes” es aturdida ante el embate que puede tener hoy tan solo ver el trailer de la versión 2010 de Louis Letterier, es importante destacar que en esta ocasión, tan solo depender de una inagotable parafernalia visual y un presupuesto millonario, no logra ocultar las debilidades de un film que adolece de una evidente falta de profundidad argumental. Si bien nos referimos a entretenimiento, “Furia de Titanes” no hace justicia al peso de la mitología, ni a su precedente cinematográfico clásico, el cual es una valorada pieza de culto dentro del genero de cine Fantástico.



“Furia de Titanes” de 1981, contaba con la realización de Desmond Davis, pero el film ha sido inmortalizado por el esplendor y el talento de Ray Harryhausen, maestro del Stop Motion y responsable de una producción tan minuciosa y artesanal.





La versión original de “Furia de Titanes” de Desmond Davis, es sin embargo una historia más desarrollada, con interacciones entre el mundo de los Mortales y el de los Dioses (detalle característico de toda mitología que se precie), con personajes bien definidos, que a lo largo del relato sufren transformaciones “necesarias” en su estado inicial –léase viaje iniciatico o camino del héroe- que dotaban al film de una base argumental necesaria para sustentar y justificar el espectacular despliegue estético y parafernalia visual del film.



En la versión de Louis Letterier (quien pone todo el pulso y el corazón en favor de una acción trepidante), estamos ante un film que concibe preponderar la “forma por sobre el contenido”, siendo el relato del film muy similar y básico como un viejo juego de plataforma, donde la realización exitosa de un desafío nos conduce inmediatamente a otro, pero contando con breves pausas - necesarias- para que se haga presente en el film el humor o la interacción entre personajes.



“Furia de Titanes” nos permite presenciar una vez más en la pantalla grande la confrontación de dos verdaderos gigantes como Liam Neeson y Ralph Fiennes -antes protagonistas de “La lista de Schindler”- ahora encarnando a Zeus y Hades respectivamente. Pero la participación de Neeson en el film bien vale el cobro de su cheque, tan solo por entregar una frase menorable, que sin duda alguna está en camino a quedar inmortalizada en la historia del cine: "Release the Kraken!".



Muy Bien… vale recordar o apreciar ese momento!!!

http://www.youtube.com/watch?v=YMOqes6zwIk



Junto a Liam Neeson y Ralph Fiennes, verdaderamente destaca en el film, Mads Mikkelsen (“Rey Arturo”, “Casino Royale”) quien interpreta a Draco, un veterano guerrero que acompañara con bravura y corazón a Perseo en su travesía.


En cuanto a Sam Worthington como protagonista del film -le falta mucho para convencer y mucho camino por recorrer- Si bien no se le pide al joven Australiano que otorgue una interpretación digna de una obra de Shakespeare, para un actor bien equivale el esfuerzo de dotar de matices a su personaje, como bien podría decirse, hacerlo mas complejo o encontrarle la vuelta.

Difícilmente Worthington pueda generar un espacio de empatia con el espectador, interpretando a un Perseo que tiene “cero onda”, gracias a que Worthington no logra trasladar a su rostro emoción alguna…Ok, es el “Terminator” de la nueva generación (mas mañoso y con actitud)… Después, por unos instantes fue Jake Sully en “Avatar”, y cuando estaba de azul e íntegramente generado por computadora, nos entrego su mejor actuación.


En “Furia de Titanes” Perseo (o Worthington), se compromete para destruir el Kraken -la criatura favorita de Hades-, enfrentando en su camino a varias criaturas del Averno y salvar a la Princesa de Argos. Bien, pero sucede que mientras Perseo emprende a tamaña tarea durante el film, Worthington esta como ausente y eso se debe a que aun le falta mucho camino por recorrer para llegar a convencer en un protagónico.



Louis Leterrier en su oficio de director (“Danny the Dog”, “El Transportador 2”, “El Increíble Hulk”) cumple un trabajo sólido, lo bastante ingenioso desde lo visual , aprovechando todos los recursos en favor del entretenimiento, que hacen de “Furia de Titanes” un film bien elaborado como “Producto”, organizado, empacado y vendido.

Sin embargo, el “Furia de Titanes” es una película víctima del éxito de “Avatar” en la taquilla, por este motivo los estudios decidieron que la película se habría de convertir al formato 3D. Pero a diferencia de “Avatar”, en donde James Cameron se paso años diseñando su película, perfeccionando y recreando la tecnología de 3D, Los productores Warner Bros. y Legendary Pictures no dudaron en montar una apresurada conversión de formatos que resulto poco agraciada para el estreno de “Furia de Titanes” en 3D .


Comentarios

yjcq01 comentó:

Furia de Titanes

3.000
"Buena"

"como que a la pelicula le falto más furia, me quede con gusto a poco, esperaba otra cosa, creo que era demasiado nombre para la pelicula"

Hace 2 anos ·  Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Abejo calificó:

Regular

A ver, si van a contar una historia que cuenten la historia, si van a inventarla que lo hagan de cero. Van 2 estrellas por que los efectos estaban bien logrados y buenas actuaciones. Creo que si hubieran respetado la historia hubiera sido un peliculón.
PD: menos mal que la vi en casa y no gaste una entrada

Hace 2 anos ·  Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
VANDERHAUSEN calificó:

Excelente

ME PARECIO MUY BUENA EN TODOS LOS ASPECTOS, HISTORIA, EFECTOS, ACTORES, EN FIN VALIO LA PENA HABER PAGADO PARA VERLA EN 3D

Hace 2 anos ·  Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
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