
" Buena "
"Es una película recomendable para los que le gusta el misterio y el suspenso."
El lujoso transatlántico italiano Antonia Graza desaparece misteriosamente en la primavera de 1962, fruto de una inesperada desgracia. Muchos años después la tripulación del remolcador Artic Warrior, dedicado a recuperar barcos naufragados, consigue localizarlo, aunque pronto se darán cuenta de ... Leer más
El lujoso transatlántico italiano Antonia Graza desaparece misteriosamente en la primavera de 1962, fruto de una inesperada desgracia. Muchos años después la tripulación del remolcador Artic Warrior, dedicado a recuperar barcos naufragados, consigue localizarlo, aunque pronto se darán cuenta de que no están solos a bordo.
| Género | Terror, Misterio, Suspenso |
|---|---|
| Título Original | Ghost Ship |
| Director | Steve Beck |
| Protagonistas | Emily Browning, Gabriel Byrne, Karl Urban, Julianna Margulies, Desmond Harrington, Ron Eldard, Isiah Washington |
| Año de producción | 2002 |
| Duración | 91 minutos. |
| Productor | Robert Zemeckis, Joel Silver, Gilbert Adler |
| Guionista | Mark Hanlon |
| Música | John Frizzell |
| País | Estados Unidos · Australia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 508 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Última modificación | Flavia776 (Hace un año) |
Es un verdadero palacio flotante de los años sesenta este Antonia Graza que navega en el silencio de la noche, mientras una voluptuosa belleza mediterránea canta "Senza fine" para que los elegantes pasajeros disfruten del baile en el suntuoso salón principal. Claro que tanto placer no puede ser muy duradero: ya desde la publicidad hemos sido inf ... Leer más Es un verdadero palacio flotante de los años sesenta este Antonia Graza que navega en el silencio de la noche, mientras una voluptuosa belleza mediterránea canta "Senza fine" para que los elegantes pasajeros disfruten del baile en el suntuoso salón principal. Claro que tanto placer no puede ser muy duradero: ya desde la publicidad hemos sido informados de que este buque fantasma tiene muy poco que ver con el de Wagner; por algo su casco remata en una calavera. En minutos, pues, un festival "gore" se apodera del transatlántico, interrumpe el baile, desintegra literalmente al elenco y deja el atractivo escenario a la miseria.
Y es una verdadera lástima que todo resulte tan efímero, no sólo porque el ambiente lucía muy atractivo sino porque a partir de ese prólogo pasaremos a la acción principal -la aventura actual que emprende un grupo de expertos en salvamento para apoderarse del barco que se creía perdido y de su valioso cargamento-, con lo que las sorpresas irán menguando, los sobresaltos se volverán previsibles y el film sólo recuperará el clima estremecedor del comienzo cuando vuelva más tarde a recrearse la primera escena, ahora con más detalles.
No es buena señal que la historia que el film desarrolla despierte menos interés que su introito. Tampoco que el director Steve Beck y sus libretistas ignoren ese desequilibrio y se dediquen a reiterar lo más trillado del repertorio de efectos que el cine ha acumulado en centenares de films de misterio, horror y fantasía.
Misterios y tentaciones
Hay mucho misterio que resolver en el caso del Antonia Graza. El barco, "reportado como desaparecido en 1962 frente a la península de Labrador", es avistado por un aviador, 40 años después, en el mar de Bering. Enterados del asunto, el capitán y la tripulación del remolcador Artic Warrior se asocian con el descubridor y salen en busca de la nave: lo que encuentren será para ellos, según dispone la ley del mar. Lo que no saben es que el barco guarda algunos secretos: un millonario cargamento de oro (lo que exacerba la codicia de todos) y el eterno maleficio que lo convirtió años atrás en navío fantasma (lo que les deparará desagradables sorpresas). Es la casa embrujada de siempre, pero perdida en la inmensidad del mar.
El resto puede imaginarlo fácilmente cualquier aficionado al cine de horror, lo que no constituye exactamente un mérito. Tampoco ayudan mucho los personajes, al frente de los cuales hay una desdibujada pariente de la teniente Ripley de "Alien" a la que Julianna Margulies intenta (en vano) inyectarle algo de carisma. El libro no ahorra diálogos risibles ni se olvida de advertir adónde conducen la ira, la codicia, la gula y otras imprudencias.
La banda sonora de este modesto producto sólo destinado a fanáticos del género justifica dos acotaciones: 1) la voz que canta "Senza fine" pertenece a Monica Mancini, que no es precisamente Ornella Vanoni; 2) la que se oye en "Caliente", en cambio, parece ser de Natalia Oreiro.
Fernando López

" Buena "
"Es una película recomendable para los que le gusta el misterio y el suspenso."


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