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Sinopsis

Basada en el famoso muñeco de acción, cuya misión fundamental es defender la libertad y la paz. El G.I. JOE está formado por operativos de varios países que usan equipos de alta tecnología para combatir a Cobra, una organización malévola liderada por un traficante de armas escocés.

Ficha técnica

Género Acción, Aventura, Ciencia Ficción
Título Original G.I. Joe: Rise of Cobra
Director Stephen Sommers
Protagonistas Joseph Gordon-Levitt, Karolina Kurkova., Dennis Quaid, Channing Tatum, Marlon Wayans, Sienna Miller, Rachel Nichols, Arnold Vosloo, Ray Park, Lee Byung Hun, Christopher Eccleston, Saïd Taghmaoui, Adewale Akinnuoye Agbaje
Año de producción 2009
Duración 118 minutos.
Productor Brian Goldner, Lorenzo di Bonaventura, Bob Ducsay
Guionista Stuart Beattie, Larry Hama
Música Alan Silvestri
País Estados Unidos
Calificación de la comunidad
(Basada en 1195 personas)
Calificación de la prensa
(Basada en 9 críticos)
Última modificación Bernabé.Quiroga (Hace 3 anos)

Trailer

Críticas de la prensa

Cines Argentinos - H. Zapata (Argentina)

Entre los 8 y los 10 años había dos clases de regalos clásicos que recibía para mi cumpleaños: Libros y muñequitos de Gi Joe.
Los vehículos especialmente era lo que más codiciaba porque eran espectaculares y como mucho otros chicos de aquella época, los domingos a la mañana me levantaba temprano para ver la serie animada por canal 9.
Ya ... Leer más Entre los 8 y los 10 años había dos clases de regalos clásicos que recibía para mi cumpleaños: Libros y muñequitos de Gi Joe.
Los vehículos especialmente era lo que más codiciaba porque eran espectaculares y como mucho otros chicos de aquella época, los domingos a la mañana me levantaba temprano para ver la serie animada por canal 9.
Ya sea con figuritas, ropa, útiles escolares, cómics, golosinas, Gi.Joe fue super popular entre los niños de mediados de los ´80 y claramente representa una de las líneas de juguetes, más exitosas de las últimas décadas junto con la muñecas de Barbie, que también lograron sobrevivir con éxito el paso del tiempo.
Hice esta introducción porque estos personajes no me resultan indiferentes y marcaron junto con otros clásicos como los Thundercats, He-man y Robotech mi infancia.
En materia de entretenimiento, este film resultó una grata sorpresa y la verdad es que el director Stephen Sommers (La Momia,Van Helsing) brinda un excelente escapismo pochoclero que va a enloquecer a los chicos actuales de 8 y 10 años y regresa a la infancia a los adultos que en su momento disfrutamos con las aventuras de Duke, Scarlett, el ninja negro Snake Eyes (mi personaje y muñequito preferido) y esos bastardos inescrupulosos de Cobra.
Sommers triunfa en todos los campos donde Michael Bay falló con la última de los Transformers.
En primer lugar el film nunca cae en un despliegue de patrioterismo del ejército yanqui, ni Cobra es un representante de Al Qaeda, que es algo que yo por lo menos temía.
Hace poco vimos como los Autobots eran empleados de la Casa Blanca, o sea que con Gi Joe podía haber ocurrido lo mismo o algo mucho peor.
Desde las primeras escenas el director deja en claro que su enfoque va por el camino de la fantasía.
Sommer construyó su trabajo con elementos de los dibujos animados y las últimas miniseries de cómics editadas en los últimos años, “Gi.Joe: Cobra Reborn”, “Gi.Joe Reborn” y “Gi Joe: Reloaded” que relanzaron a los personajes en el siglo 21 con un enfoque menos infantil alejado de los juguetes.
Igual, ojo, que esto no es una adaptación de esas historietas.
La película solo toma algunas líneas argumentales como el origen de los villanos (la historia del clan escocés McCullen) y la historia de algunos personajes que se cuentan a través de flashbacks.
El que quiera ver una película profunda con contenido que elija otra cosa.
Esto es Gi.Joe contra Cobra. Esa es toda la historia.
Al igual que ocurrió con los X-Men era imposible incluir a todos los personajes en el film.
Para que se den una idea, sólo por parte de los héroes existen más de 200 comandos Gi. Joe, que por supuesto derivaron para la empresa Hasbro con el correr de los años en productos para las jugueterías.
Sommers trabaja apenas con un grupo de ellos y seguramente con el transcurso de la secuelas (que no tengo dudas que se vienen en el futuro) incorporarán a los que quedaron afuera en esta primera entrega.
La película tuvo un desarrollo similar a lo que vimos hace unos meses en Viaje a las estrellas, donde se combinó exitosamente la acción, con una pizca de humor y romance.
Damon Wayans (Scary Movie) acá cumple el rol que Simon Pegg tuvo en Star Trek.
El actor estuvo contenido y es como que Sommers se encargó de que Wayans le aportara humor a la historia sin que tampoco convierta al film en una parodia.
Otro caso es el de Channing Tatum (Enemigos Públicos), quien interpreta a Duke, uno de los héroes protagonistas con un trabajo muy similar a lo que hizo Chris Pine con el Capitán Kirk.
Desde la realización Sommers presenta su mejor trabajo hasta la fecha.
Las secuencias de acción son espectaculares y recrean a la perfección el espíritu de los dibujos de Gi. Joe con la diferencia que acá los personajes mueren.
Llama la atención la violencia que tiene una secuencia de pelea protagonizada por dos chicos de 12 años en un flashback que retrata el pasado de los ninjas.
Creo que, salvo por una escena de 300, no hay un antecedente reciente en Hollywood donde dos pendejitos combatan cuerpo a cuerpo de esa manera!
Es loco que el director haya logrado que ese momento quedara en el corte final.
La persecución de más de 10 minutos que se desarrolla en París y termina con la destrucción de la Torre Eiffel es maravillosa y representa uno de los grandes momentos pocholeros del 2009.
La verdad que este estreno resultó una sorpresa.
Los trailers y los posters no eran gran cosa, la participación de Marlon Wayans generaba dudas y al final, para mí, superó a Transformers 2 en varios aspectos, porque el director nunca perdió el eje de la propuesta.
Esta es la película de Gi.Joe y de eso se trata todo esto.
Los buenos contra los malos que quieren dominar el mundo y acción sin interrupciones para disfrutar con un gran balde de pochocho.
Querés profundidad, andá verlo al teatro a Alfredo Alcón en Rey Lear que no te va a defraudar.
Esto es cine pochoclero.
Reseñar este film como si uno esperara ver La caída del Halcón Negro me parece una gilada.
Es Gi.Joe, la película basada en los muñequitos de Hasbro y está bárbara.
A disfrutarla.
Gracias Stephen Sommers por este revival de la infancia y larga vida a Snake Eyes!!

5.00
Increíble!

Cine Premiere - C. Albarrán Torres (México)

Esta película es la cereza sin sabor en el incoloro pastel de los blockbusters veraniegos del 2009. Cuando pensamos que con bodrios como Transformers 2 y Ángeles y demonios ya habíamos sufrido demasiadas decepciones, llega esta cinta que es como una aventura de El Santo con un presupuesto de millones. A Stephen Sommers le quedó enorme el juguet ... Leer más Esta película es la cereza sin sabor en el incoloro pastel de los blockbusters veraniegos del 2009. Cuando pensamos que con bodrios como Transformers 2 y Ángeles y demonios ya habíamos sufrido demasiadas decepciones, llega esta cinta que es como una aventura de El Santo con un presupuesto de millones. A Stephen Sommers le quedó enorme el juguete que el estudio puso en sus manos: la cinta es un bacanal de efectos especiales (muchos de ellos malogrados: uno en particular, que el espectador identificará de inmediato, compite con las garras de Wolverine en el baño como el peor de la temporada), locaciones en medio mundo y un revoltijo de personajes que jamás llegamos a conocer.

La trama: un “villano reventón/científico loco” de quien adivinamos la identidad al instante, quiere establecer un nuevo orden mundial ayudado de armamento hecho con nanotecnología. Lógico, un grupo de soldados de élite tiene que detenerlo. Y hay una chica mala, La Baronesa, de muy bien ver que, sin embargo, no aporta nada a la carrera de Sienna Miller. Y una pelirroja vestida de cuero que es mero eye candy. Y un soldado con un pasado turbulento y dizque obscuro. Y está Marlon Wayans actuando cómicamente, a destiempo, como si estuviera en una de sus parodias taradas. Y hay peces robots, osos polares mal hechos, y tomas de Egipto como sacadas de un banco de wallpapers. Y ninjas que aquí son medio tiesos y sin chiste.

Lo rescatable: una secuencia de persecución en París llena de adrenalina y editada excepcionalmente. Se nota que entre esta orgía de sonidos, elementos “cool” y derroche monetario, el guión fue lo de menos: los diálogos son de pastorela. Dennis Quaid da señales de decadencia como un comandante sin ápice de heroísmo. Lo más lamentable: Joseph Gordon-Levitt, uno de los mejores actores del cine indie, de seguro esperaba que éste fuera su escaparate ante las grandes audiencias, pero su papel es de caricatura –una combinación entre Michael Jackson, Darth Vader y Freddy Krueger–. En resumen, un esfuerzo descarado y poco auténtico por vender juguetes: a ver si ahí sí son exitosos. Algunos fanáticos del género de acción, sin embargo, se sentirán complacidos.

–César Albarrán Torres

2.00
Regular

Página 12 - H. Bernades (Argentina)

Verdadera avanzada del cine del futuro, G.I. Joe: El origen de Cobra es, seguramente, la película más parecida a un videogame jamás realizada. Como en esos juegos, la piedra inaugural de esta nueva saga de acción carece de escenas de transición. De una punta a otra, todo lo que hay es una escena de acción detrás de otra. Casi todas tan confu ... Leer más Verdadera avanzada del cine del futuro, G.I. Joe: El origen de Cobra es, seguramente, la película más parecida a un videogame jamás realizada. Como en esos juegos, la piedra inaugural de esta nueva saga de acción carece de escenas de transición. De una punta a otra, todo lo que hay es una escena de acción detrás de otra. Casi todas tan confusas, que lo único que puede entenderse es que unos se trenzan con otros, en alguna parte y por algún motivo. Esto es seguramente producto de la suposición (¡tal vez acertada!) de que al público ya no le interesa qué, cómo, dónde y por qué, sino sólo subirse a la ola, montarla y salir, después de un par de horas, con la cabeza hecha un bollo. Lo cual confirma al cine del futuro (esta clase de cine, al menos) como deporte de riesgo. De riesgo mental.

La saga de G.I. Joe surge, como Transformers, de un simple muñequito de la firma Hasbro. En este caso, un encantador mercenario asesino, que venía con metralleta y cuchillo estilo Rambo. Maravillas del project design, el modesto chiche de plástico ha derivado, mutatis mutandi, en superproducción multimillonaria. En El origen de Cobra, un continuum virtual reemplaza y eventualmente vampiriza, como sucede en los videojuegos, al mundo real. Ver si no esa París digitalizada que, en una secuencia, sirve de telón de fondo para los saltos, persecuciones, disparos y choques de autos, camiones y personajes. Hay también, en esta primera G.I. Joe, un falso Polo Norte, desiertos anónimos, naves aéreas y submarinas (todas ellas de computadora), imágenes holográficas y armas sofisticadísimas. Sobre todo unas partículas infinitesimales llamadas “nanomitas”, capaces de convertir la Torre Eiffel en un polvillo verde.

¿Pero qué pasa en El origen de Cobra? Pasa de todo y en el fondo no pasa nada. Básicamente, un ejército de supersoldados “buenos”, reclutados por un ex general (Dennis Quaid), intenta impedir que otro, que opera al servicio del mandamás de una corporación armamentística (el escocés Christopher Ecclestone) desate un desastre nanomítico. Tal como aconseja el manual del guionista hollywoodense contemporáneo, el binarismo de fondo se rellena con un bombardeo de subtramas, personajes y peripecias. Al héroe-galán (Channing Tatum) se le opone una villana supersexy que fuera su novia (la rubia Sienna Miller, morocha durante casi toda la película). Hay un payasín, puesto para hacer chistes (el morocho Marlon Wayans), otra pareja de opuestos, pero orientales, un geniecillo tecno y malvado, con todo el rostro deformado (el cada vez más requerido Joseph Gordon-Levitt), y no falta el mismísimo presidente de los Estados Unidos, encarnado por Jonathan Pryce.

Algunos de los nombrados se convierten en los supervillanos que animarán próximas entregas de la saga y el director es Stephen Sommers, que en tiempos de Agua viva y la primera La momia supo tener un humor y espíritu de aventura hoy tan perdido, que aquello que antes parodió alegremente ahora lo narra con una seriedad al borde del ridículo.

Por Horacio Bernades

2.00
Regular

La Nación - D. Batlle (Argentina)

Para varias generaciones, los G. I. Joe fueron parte importante de su infancia y preadolescencia. Ya sea a partir de la compra de un muñeco, de la visión de algún capítulo de la serie de televisión, de la lectura de una historieta o del desafío de un videojuego, se mantuvieron vigentes durante décadas. Por eso, en tiempos en que el cine se d ... Leer más Para varias generaciones, los G. I. Joe fueron parte importante de su infancia y preadolescencia. Ya sea a partir de la compra de un muñeco, de la visión de algún capítulo de la serie de televisión, de la lectura de una historieta o del desafío de un videojuego, se mantuvieron vigentes durante décadas. Por eso, en tiempos en que el cine se dedica a reciclar viejas franquicias, estos soldados de élite lanzados al mundo por la compañía Hasbro (la misma que comercializa los no menos populares Transformers) tenían como destino casi inevitable el de protagonizar una superproducción de acción con el habitual poderío de Hollywood.

La espera terminó y esta semana llega, en medio de un lanzamiento global, G. I. Joe: El origen de cobra , un tanque (nunca mejor el término) de 170 millones de dólares de presupuesto. Más allá del despliegue de todo el arsenal disponible de efectos visuales y de la espectacularidad que el lector pueda imaginarse al leer que hay una persecución por las calles de París con decenas de automóviles volando por los aires, infinidad de explosiones (desde la voladura de la torre Eiffel hasta una batalla en pleno casco polar) y varias escenas de artes marciales con vistosas coreografías, el resultado no deja de ser decepcionante.

El guión es tan torpe en la presentación, desarrollo y resolución de cada una de sus subtramas, en la construcción de sus deshilachados personajes, en sus diálogos (los remates son involuntariamente risibles), en sus fallidos intentos de humor, en la inclusión forzada de múltiples flashbacks que explican el pasado de los protagonistas; y encima casi todas las actuaciones son tan malas que cuesta mucho explicar qué papel pudo haber jugado en medio de la caótica producción (llena de peleas y contratiempos) un director del calibre de Stephen Sommers, que venía de realizar la trilogía de La Momia y Agua viva .

Lo cierto es que si se eliminaran las tres o cuatro secuencias de acción que sostienen (a fuerza de adrenalina) cierto interés del espectador, prácticamente no quedaría nada destacable, ya que toda la estructura dramática se derrite como el hielo ártico en el que transcurre el largo desenlace.

Si no sorprende demasiado que los actores encargados de interpretar a los G.I. Joe parezcan? muñecos, sí llama la atención que ni siquiera se salven de la debacle la sensual Sienna Miller ni los experimentados Dennis Quaid (el general que recluta a los combatientes), Jonathan Pryce (el presidente estadounidense) y Christopher Ecclestone (un despiadado y multimillonario traficante de armas).

No es cuestión de exigirle a este tipo de productos que se autocalifican como "pochocleros" sesudos ensayos sociológicos ni miradas corrosivas sobre los grandes problemas de este mundo, pero sí -al menos- un mínimo de coherencia y una solidez formal de las que este film carece por completo.

Diego Batlle

2.00
Regular

Reforma - R. Aviña (México)

Una sola y demencial secuencia de acción imparable define en su totalidad un bodrio como G.I. Joe (EU, 2009). Se trata de aquella absurda persecución por las calles de París, en la que un grupo militar de élite –los G.I. Joe del título– que portan trajes 'aceleradores' especiales, intenta detener a los sanguinarios que pretenden echar por ... Leer más Una sola y demencial secuencia de acción imparable define en su totalidad un bodrio como G.I. Joe (EU, 2009). Se trata de aquella absurda persecución por las calles de París, en la que un grupo militar de élite –los G.I. Joe del título– que portan trajes 'aceleradores' especiales, intenta detener a los sanguinarios que pretenden echar por tierra a la mismísima Torre Eiffel, bajo las órdenes del villano McCullen/Destro (Christopher Eccleston), un millonario escocés quien, como sus ancestros, se dedica a traficar con armas. Autos que salen disparados por el aire, ventanas que estallan, héroes que hacen huecos en las paredes o esquivan balas y automóviles en el más puro estilo cómic. Se trata de destruir lo que más se pueda en una locación espectacular y con un objetivo apantallante, según la reducida visión de 'entretenimiento' del Hollywood más pueril, conservador y paranoico (hay que imponer el orden en el país que sea). Al igual que la saga de Transformers, G.I. Joe, dirigida por el habilidoso artesano Stephen Sommers (la serie de La momia, Van Helsing), se inspira en los populares juguetes de Hasbro, figuras articuladas militares creadas hacia 1964, que retomaban a su vez el concepto de las aventuras bélicas de la historieta homónima de 1942 de David Breger y la cinta de William Wellman, The Story of G.I. Joe/ También somos seres humanos (1945). Más allá de la mitología patriótica original, esta versión fílmica sigue los lineamientos del nuevo cine de acción a medio camino entre la violencia brutal y el humor irónico, centrado en la tecnología de punta armamentista y la vertiginosidad, sin faltar la historia de amor: en este caso, entre el valiente y eficaz soldado Duke (Channing Tatum) y su ex novia Ana/La Baronesa (Sienna Miller). Sommers y sus guionistas han apostado por todos los lugares comunes posibles, en un relato tan predecible como espectacular, armado con varios y tramposos flashbacks, en el que caben científicos dementes, militares a la vieja escuela, atractivas reclutas, impresionantes guerreros ninjas, androides experimentales y héroes dispuestos a morir por sus ideales en un indigesto y saturado coctel. Y pensar que con lo que costó G.I. Joe se cubre la producción de cine mexicano de lo que va del año.

Por Rafael Aviña

1.00
Mala

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Comentarios

phanthom calificó:

Excelente

creo que esta pelicula esta muy buena aunque todavia no la he visto pero tan solo con ver el trailer me imagino que ha de estar padre.

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kurt calificó:

Regular

Totalmente llena de lugares comunes y accion previsible. Pochoclera al maximo, ausente de trama original

Hace 4 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Javote calificó:

Muy Buena

solo para aquellos que siguieron la serie de dibujitos
o aquellos que son fanaticos de las peliculas como xxx y james bond.

muy buenos efectos especiales
para ver si o si en DVD o Blu-Ray y un muy buen sonido

Hace 5 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder

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