Califica esta película
Califica esta película
Tu calificación es
Modificá tu calificación
 

Sinopsis

"Hereafter" narra la historia de tres personajes que de alguna manera han tenido contacto con la muerte. La película contará tres historias paralelas que finalmente se cruzan. La primera está protagonizada por una periodista de la televisión francesa, Marie (Cécile de France), que sufre una experiencia cercana a la muerte durante el tsunami que asoló el Sudeste Asiático en las navidades de 2004. La segunda tiene como protagonista a Marcus, un niño londinense de 10 años que perdió a su hermano gemelo en un accidente de tráfico. Y la tercera historia, la protagoniza Matt Damon, que da vida a George, un hombre que puede hablar con los muertos pero que prefiere no hacerlo, ya que para el éste don, es mas bien una maldición que le impide llevar una vida normal. Mientras cada uno de ellos busca la verdad, sus vidas se cruzan, cambiando para siempre por lo que creen que podría -o debería- existir en el más allá.

Ficha técnica

Género Drama, Fantasía
Título Original Hereafter
Director Clint Eastwood
Protagonistas Matt Damon, Bryce Dallas Howard, Cécile De France, Jay Mohr, George McLaren, Lyndsey Marshall
Año de producción 2010
Duración 129 minutos.
Guionista Peter Morgan
País Estados Unidos
Calificación de la comunidad
(Basada en 885 personas)
Calificación de la prensa
(Basada en 7 críticos)
Última modificación Raul.Herrera (Hace 2 anos)
Experta de esta película
cygm cygm es el experto de esta película con 6 puntos

Regístrate, suma puntos y conviértete en el experto de esta película

Trailer

Críticas de la prensa

Cines Argentinos - H. Zapata (Argentina)

Más allá de la vida es el film más sentimentalista que brindó Clint Eastwood como director desde Los puentes de Madison.
Se trata de una película que pasó sin pena ni gloria por los cines de Estados Unidos y que al estudio Warner le costó bastante vender.
El trailer, por ejemplo, se centra principalmente en Matt Damon, cuando él es apenas ... Leer más Más allá de la vida es el film más sentimentalista que brindó Clint Eastwood como director desde Los puentes de Madison.
Se trata de una película que pasó sin pena ni gloria por los cines de Estados Unidos y que al estudio Warner le costó bastante vender.
El trailer, por ejemplo, se centra principalmente en Matt Damon, cuando él es apenas una pieza más del rompecabezas que presenta el conflicto, ya que no hay un protagonista especial.
Tampoco es un thriller de los que suele hacer M Night Shyamalan, como se había anunciado en los medios en un comienzo. No hay elementos fantásticos ni grandes momentos de suspenso.
El tema de los psíquicos no es un asunto de ciencia ficción y existe gente que realmente cuenta con una percepción especial, como la que tiene el personaje de Damon.
Claro que también existen los chantas que lucran con eso como muestra muy bien el film.
Con este trabajo Eastwood reflexiona acerca de la muerte y Más allá de la vida en realidad se enfoca en las perdidas humanas y las dudas y planteos que se hace el ser humano frente a estos temas.
De alguna manera es la contracara del fiasco de Peter Jackson, Desde mi cielo, estrenado el año pasado, que tocaba temáticas similares, donde la atención estaba puesta en los efectos especiales realizados por computadora y los actores quedaban a la deriva.
Clint se enfoca en la emociones y se toma su tiempo en presentar bien a los personajes, a tal punto que el film, desde la narración tiene un ritmo diferente a lo que fueron sus últimos trabajos.
La historia es interesante porque comienza con la escena de un tsunami, digna de las películas de Roland Emmerich (2012), algo que Eastwood nunca había hecho en su carrera hasta ahora y luego se convierte en un drama muy interesante sobre la muerte y la soledad que evitan todo tipo de moralina religiosa.
Salvo por la banda de sonido, donde se destaca el clásico pianito y guitarra, que el director siempre utiliza a la hora de componer la música de sus filmes, Más allá de la vida es una película distinta de Eastwood y para quienes son seguidores de este gran artista ese es un gran motivo para no dejar pasar esta película.
Tal vez no genere la misma atención que Río Místico o Gran Torino pero merece su visión.

4.00
Muy Buena

Clarín - Pablo O. Scholz (Argentina)

Cuestión de vida o muerte
Crítica “Más allá de la vida”. Eastwood aborda por primera vez lo sobrenatural.

Y a los 80 años, Eastwood abordó el primero, probablemente el único de su frondosa carrera.

Lo llamativo en Más allá de la vida no es tanto, proviniendo de Eastwood, el asunto elegido –la posibilidad de entablar contacto c ... Leer más Cuestión de vida o muerte
Crítica “Más allá de la vida”. Eastwood aborda por primera vez lo sobrenatural.

Y a los 80 años, Eastwood abordó el primero, probablemente el único de su frondosa carrera.

Lo llamativo en Más allá de la vida no es tanto, proviniendo de Eastwood, el asunto elegido –la posibilidad de entablar contacto con espíritus de gente querida- sino la parsimonia con que la realizó (un rasgo que era más evidente en la insípida Invictus , que quedó como un filme por encargo antes que una obra de autor), incluyendo un final muy a lo González Iñárritu, de historias que se cruzan. Y que lo hacen más por capricho del guionista que por obra del destino.

La película abre con Cécile De France como una periodista televisiva francesa de vacaciones, poco antes del tsunami asiático de 2004. Su personaje sobrevive, cuando todos la daban por muerta, en una secuencia que, siendo el filme producido por Spielberg, es dable apostar que Eastwood habrá monitoreado todo desde una consola, aprobando o desaprobando con la cabeza.

La segunda historia arranca con un (ex)psíquico, que se hartó de tomar las manos a extraños para sentir una conexión y relatar las visiones que tiene. Interpretado por Matt Damon, parece mejor estructurado, inclusive psicológicamente, hasta que irrumpe el tercero, un niño inglés que acaba de perder a su gemelo, tiene una madre alcohólica y termina en un hogar prestado, mientras lo que más ansía es recuperar a su alma… gemela.

El estilo de Eastwood, allí donde se ve y se siente que el director se mueve a sus anchas, se expresa mejor en la secuencia de la casa de Damon, entre la cocina y el living, cuando George trata de convencer a Melanie (Bryce Dallas Howard) que mejor no, que no le pida que la contacte con su padre muerto. Inclusive la resolución de la escena se emparenta con un tema que al director parece obsesionarlo cada vez más desde Río Místico , y es el abuso o maltrato de menores.

No es un filme sobre lo paranormal, sino sobre tres personajes en busca de la verdad; alguna verdad que les devuelva las ganas de vivir al ser rozados, de una u otra manera, por la muerte. Pero la reflexión que uno quisiera suponer es el alma mater del relato se desdibuja acercándose al final, cuando por más que uno adivine que las tres historias deberán cruzarse, lo hagan de la manera más clisada posible.

Y es extraño, porque el guionista Peter Morgan (el mismo de La reina y Frost/Nixon ) suele trabajar con habilidad y meticulosidad las escenas para desnudar las características de sus personajes. Bueno, en Más allá de la vida se tomó un descanso.

Damon es lo mejor de la película (su segunda escena en la cocina, comiendo solo, tiene el desenlace que mejor pinta a su personaje) y el pequeño Frankie McLaren, por carisma, se roba algunas escenas.

Más allá de la vida , cuando el fan haga un repaso de la filmografía de Eastwood, no estará en el cielo ni en el infierno; permanecerá en el limbo.

3.00
Buena

Radio Tu Vox - Carlos Sarmiento (México)

No es sorprendente una buen trabajo de Clint Eastwood en la pantalla grande, pero sí una cinta que converge distintos temas, actores y ciudades en una sola producción, que aunque no es el mejor filme logrado como cineasta de Eastwood, si reafirma sus dotes como director, pues logra sacar lo mejor como actores a dos menores (los gemelos Frankie y ... Leer más No es sorprendente una buen trabajo de Clint Eastwood en la pantalla grande, pero sí una cinta que converge distintos temas, actores y ciudades en una sola producción, que aunque no es el mejor filme logrado como cineasta de Eastwood, si reafirma sus dotes como director, pues logra sacar lo mejor como actores a dos menores (los gemelos Frankie y George McLaren), a una actriz francesa (Cecile De France) y a Matt Damon. Aunque anteriormente trabajó con Damon en “Invictus”, este es un papel totalmente distinto a lo que ha hecho el joven, ya veterano actor.

Pero volviendo al punto de partida de esta historia, el filme se basa en una de las preguntas que se ha hecho el ser humano durante todos los tiempos: ¿Qué hay después de la muerte?... La historia trata de la relación con la muerte de tres distintas personas, una que radica en Londres, otra en París y de George (Damon) en San Francisco. Este último tiene el tan conocido “don” de tener contacto con los muertos, mientras que Marie (Cécile De France) es una periodista que sobrevivió un tsunami, y el último, Marcus, es un niño que enfrenta la pérdida de su gemelo y lo complicado que suele ser su vida ahora sin él.

Lo interesante de la película es que no cae en una cinta de tragedia o drama, ni mucho menos en suspenso o terror; es más bien un análisis desde los ojos del guionista, Peter Morgan (quien lo ubicamos por escribir “Frost/Nixon” o “El último rey de Escocia”), pero contada a través de la experiencia como director de Clint Eastwood.

Y aunque no podemos comparar esta cinta con trabajos anteriores del también actor, como Río Místico, Million Dólar Baby o El Gran Torino, “Más allá de la Vida” deja un buen sabor de boca al contar una historia que altera desde su comienzo, para pasar por un sube y baja en el desarrollo de la historia y concluir con un cierre perfecto donde convergen de una forma inteligente las tres historias de los individuos que no tienen nada en común, más que el hecho de haber vivido la muerte de forma cercana.

Otra de las cosas que sorprenden de esta producción es que por primera vez el director graba en París como parte esencial del filme, así como la secuencia del tsunami que arranca la película.

“Más allá de la Vida es sin duda un filme que cuestiona la posibilidad de que existe algo después de la muerte, contada de forma redonda que no se ve forzada como otras historias que quieren entrelazar situaciones de los protagonistas.

CINETEANDO. Todos los miércoles a las 7:00 pm

3.00
Buena

Página 12 - H. Bernades (Argentina)

La dignidad de un clásico
El realizador de Los imperdonables consigue remontar un guión poco feliz del británico Peter Morgan, que desarrolla tres historias relacionadas con el más allá. Convicción y nobleza son algunos de los atributos que despliega el viejo Eastwood. Le alcanzan para conmover.

Combinación del trasnochado género “cru ... Leer más La dignidad de un clásico
El realizador de Los imperdonables consigue remontar un guión poco feliz del británico Peter Morgan, que desarrolla tres historias relacionadas con el más allá. Convicción y nobleza son algunos de los atributos que despliega el viejo Eastwood. Le alcanzan para conmover.

Combinación del trasnochado género “cruces de historias” con una New Age alla Víctor Sueiro, frente a Más allá de la vida cabría preguntarse qué llevó a Clint Eastwood a filmar esta película. Pero también admirarlo quizá más que nunca, por haberlo hecho con una dignidad, convicción y nobleza tales, que pueden llegar a generar en el espectador una esquizofrenia incurable. Mientras la razón tal vez juzgue intragable buena parte del relato, la emoción lleva a involucrarse con él de cuerpo y alma, del mismo modo en que el realizador notoriamente ha hecho. Hasta el punto de que el nuevo Eastwood lleva a reflotar, como pocas películas recientes, la polémica sobre la “política de autores”, que en los años ’50 puso a rodar la redacción de Cahiers du Cinéma. Esa “política” proponía una idea extrema: en cine no importan el guión, las actuaciones o rubros técnicos, sino sólo lo que el director (l’auteur) hace con todo ello. Más allá de la vida podría verse, así, como la batalla que Eastwood libra contra un guión que, vaya a saber por qué, él mismo eligió filmar. Batalla que en ocasiones gana ostensiblemente, cayendo en otras ampliamente derrotado.

El guión del británico Peter Morgan (el de La reina y Frost-Nixon) desarrolla tres historias relacionadas con el más allá. Las tres dan la impresión de circular en paralelo, hasta que por arte de artificio terminan convergiendo, a la manera de los bodoques que el mexicano Guillermo Arriaga supo escribir para su compatriota González Iñárritu. Una de las historias es protagonizada por una periodista (la belga Cécile de France), que durante unas vacaciones “muere y resucita”, arrastrada por el tsunami indonesio. Otra, por un niño (alternativamente interpretado por Frankie y George McLaren) que pudo haber muerto en un accidente automovilístico, si su hermano mellizo no se hubiera ofrecido a salir en su lugar. Finalmente, el vidente (Matt Damon, jamás tan oscuro y reconcentrado) que, harto de dedicar la vida a los muertos, se niega a seguir ejerciendo sus poderes. Y que terminará sirviendo, claro, no sólo de contacto de los otros dos con el otro mundo, sino de amalgama narrativa.

Lo más molesto de Más allá de la vida es la “conversión” de la periodista, que renuncia a su posición de estrella mediática (conduce un programa de investigación de alto rating) para escribir un libro que difunda las ideas de una santona New Age (la suiza Marthe Keller, estrella de los ’70, resucitada por Eastwood para la ocasión). Allí, el propio guión se vuelve propagandístico, despotricando como desde algún púlpito contra el racionalismo y materialismo contemporáneos. Borrosas y bañadas por una luz sobrehumana, las visiones de ultratumba de los tres protagonistas parecen más una idea de Steven Spielberg, productor ejecutivo de la película, que del propio Eastwood. De otra película –una mucho más tonta y banal– parece escapada también la love story hacia la que todo esto deriva, haciendo pensar que a esa altura el realizador de Los puentes de Madison, uno de los más infaliblemente sobrios y sensatos del medio, habrá optado por bajar los brazos y rendirse.

Más allá de esas flaquezas, el abordaje de Eastwood es tan directo, lúcido e intenso, que reconvierte la culpa a la que el guión parece apuntar (otro clásico de la línea Arriaga) en algo mucho más noble: dolor humano. Dolor de la periodista, a la que el tsunami le arrancó una niña de la mano; dolor del chico, que vive la falta del hermano casi como si le hubieran seccionado un órgano; dolor del vidente, para quien el don es maldición. La compenetración de Eastwood con los tres, característica de un artista clásico, es absoluta y conmovedora. Una verdadera película aparte, la impresionante, larguísima secuencia del tsunami puede considerarse, sin temor a error, una de las más consumadas piezas de cine catástrofe jamás rodadas. Menos por obra de la digitalización (si así fuera, el género se habría llenado de obras maestras en los últimos años) que de la nudosa mano del realizador, que la ejecuta con el swing, el tempo y la dinámica de una inspirada improvisación de jazz al piano.

3.00
Buena

Escribiendo Cine - E. Obregon (Argentina)

Un mal paso

Primera incursión del gran Clint Eastwood en el género fantástico, Más allá de la vida (Hereafter, 2010) resulta una película fallida. El realizador no logra imponer el dramatismo que tienen sus grandes films y a los pocos minutos de metraje el guión muestra el maniqueísmo y las resoluciones arbitrarias que no cesarán hasta ... Leer más Un mal paso

Primera incursión del gran Clint Eastwood en el género fantástico, Más allá de la vida (Hereafter, 2010) resulta una película fallida. El realizador no logra imponer el dramatismo que tienen sus grandes films y a los pocos minutos de metraje el guión muestra el maniqueísmo y las resoluciones arbitrarias que no cesarán hasta el final.

Es paradójico que la productora de Eastwood se llame Malpaso y haya dado obras como Millon Dollar Baby (2004) o Gran Torino (Big Torino, 2008). En su último trabajo, el octogenario realizador parece haber tomado ese nombre de manera literal. Decir que Más allá de la vida es una mala película es una exageración. Pero cuesta creer que su director sea el mismo que en una prolífica obra hizo del clasicismo narrativo el camino más noble para construir emociones sin subestimar al espectador. El guión de Peter Morgan (La reina, The queen, 2006) tampoco ayuda demasiado.

El relato comienza con una lograda secuencia en donde vemos cómo una periodista francesa, Marie, (la belga Cecile De France) es arrasada por un tsunami, el mismo que hizo estragos en el Océano Índico en el 2004. La joven muere por unos segundos (o al menos eso parece ocurrir) pero “vuelve” a la vida. De allí en más se interesará por el más allá, aún cuando ese interés la aleje de la fama y la aprobación del medio de la que antes gozaba. Simultáneamente, el relato muestra la actual vida del empleado portuario George Lonegan (Matt Damon), un treinteañero que en el pasado se dedicaba a establecer contactos con los antepasados de las personas, hasta que decidió ponerle punto final a ese trabajo por “ser una condena, no un don”. Por último, asistimos a la desdichada vida de un pre adolescente inglés (Frankie McLaren, dentro de lo mejor del film), hijo de una adicta al alcohol y las drogas que pierde a su querido hermano de forma trágica.

Tamaño cóctel de traumas y desdichas no implican un tratamiento maniqueo per se, pero sí lo facilitan. Y ese es el camino que toma el relato, que explota al máximo los infortunios de sus protagonistas y que previsiblemente los junta al final. Es llamativo que una película que busca reflexionar en cada secuencia sobre la muerte no tenga nada original para decir sobre ella. Tanto Marie como George tienen esas “visiones” con las que deben lidiar, la primera con entusiasmo y al mismo tiempo temor, el segundo con más hastío que sensación de bienestar. A tono con las fábulas morales de Alejandro González Iñárritu (Amores Perros, Babel), Más allá de la vida explora otras culturas pero no encuentra nada significativo en ellas, como si el salto cartográfico fuera tan sólo una excusa para repetir que “la muerte es igual para todos”.

La película no “fluye”, carece de timming. En el camino, coquetea con el romance (de George y una compañera de un curso de cocina) y el drama social (en el caso del chico, finalmente adoptado de forma temporal). La sub-trama más convincente es la de la francesa Marie. En primer lugar, es la menos previsible, la más justificable en relación al vínculo entre el personaje y el contexto. Marie es una espectadora pasiva al comienzo, del drama de los demás y poco a poco de su propio drama interno. Su vida perfecta se cae a pedazos, y desde las ruinas busca indagar en su destino mediante la escritura de un libro que finalmente le devuelve el reconocimiento de los demás. Cecile De France es una buena elección de casting, con unos planos sostenidos en su mirada basta para comprender su incertidumbre. Y no es que el resto del elenco no “cumpla”. Más allá del guión, Eastwood no ha podido imprimirle a la historia la tensión necesaria para que el interés no decaiga, con secuencias que oscilan entre el tedio y la congoja gratuita en poco más de dos horas que se hacen tan eternas como la muerte.

Esperamos el próximo proyecto del director, una gloria del cine que todavía tiene tela para cortar. Se trata de una película basada en la vida del controvertido J. Edgard Hoover, ex director de la CIA. Al fin de cuentas, el viejo Clint mantiene intacta su lucidez y lozanía. Un mal paso… no es caída.

2.00
Regular

La Nación - F. López (Argentina)

Más allá de la vida
Clint Eastwood y una incursión despareja, y por momentos decepcionante, en lo sobrenatural

Es ciertamente una demostración de lozanía que Clint Eastwood se atreva, a los 80 años, a probar suerte en nuevos terrenos como lo hace en esta despareja (y en muchos aspectos, decepcionante) incursión en lo sobrenatural. Peter ... Leer más Más allá de la vida
Clint Eastwood y una incursión despareja, y por momentos decepcionante, en lo sobrenatural

Es ciertamente una demostración de lozanía que Clint Eastwood se atreva, a los 80 años, a probar suerte en nuevos terrenos como lo hace en esta despareja (y en muchos aspectos, decepcionante) incursión en lo sobrenatural. Peter Morgan, a quien suele irle bastante mejor cuando aborda el retrato de celebridades (Frost/Nixon, La reina) le proporciona una historia sobre la muerte, el duelo, el más allá y los vínculos entre los vivos y los muertos, concebida como un tríptico, estructurada a la manera de Babel y generosa en coincidencias y alusiones a hechos de la actualidad.

Precisamente, es una impresionante reconstrucción del tsunami que devastó Indonesia, Tailandia y otros países del Indico, la secuencia con la que el film se introduce en el tema. Sorprendida por la catástrofe, una periodista francesa de vacaciones (la excelente actriz belga Cécile de France) es arrastrada por las olas y milagrosamente logra sobrevivir, no sin antes pasar por la experiencia de asomarse al más allá (una visión que, luz enceguecedora mediante, responde a las representaciones de rutina). Pronto aparecerán los protagonistas de las otras historias. Uno es un chico inglés de clase modesta (vagamente extraído del mundo de Dickens), que vive desconsolado por la trágica muerte de su hermano gemelo; el otro, un obrero de San Francisco (Matt Damon, impecable), cuya excepcional condición de médium no es para él un don sino una pesadilla.

Mientras se siguen alternadamente las andanzas de cada uno -la periodista busca sustento científico para dar testimonio en un libro sobre los contactos con el más allá, un tema que alguna conspiración se empeña en ocultar; el chico se obstina en lograr contacto con su hermano, de quien recibe alguna oportuna ayuda, y el médium ensaya otro oficio, vive una frustración amorosa y pierde el empleo-, resta saber cómo el destino logrará entrecruzarlos, lo que se resuelve de la manera más forzada y previsible y en algún caso, próxima al ridículo. Pero que al final todas las piezas encajen genera un efecto tranquilizador irresistible para mucho público: que lo digan González Iñárritu-Arriaga.

Eastwood se rehúsa al melodrama y a dar respuesta sobre la existencia del más allá: quiere que el film hable del modo en que cada uno sobrelleva o debería sobrellevar la idea de la mortalidad y hasta incorpora alguna nota de humor, pero el tratamiento del tema suena trivial y sólo en contadas oportunidades (una escena romántica, por ejemplo, o el encuentro de Matt Damon con el chico en el hotel) puede sospecharse que es él quien está detrás de la cámara. El empleo que hace de su música -esta vez con ayuda de Rachmaninov- tampoco puede contarse como un acierto.

2.00
Regular

Dejá tu comentario

Comentarios

eltongous comentó:

Más Allá de la Vida

3.000
"Buena"

"Me gustan las peliculas de Eastwood, muy bien hecha la reproduccion del Tsunami, el resto me parecio que fueron historias que no llevaron a ningun lado, termina y punto. Damon excelente como siempre..."

Hace 3 anos · 2 votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
SIc Sutcliffe comentó:

Más Allá de la Vida

3.500
"Buena (+)"

"una pelicula con un tema muy dificil pero el maestro Eastwood lo supo tratar bien ... muy recomendable "

Hace 3 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Goofy1978 comentó:

Más Allá de la Vida

3.000
"Buena"

"Enmarcada en el estilo de mostrar historias independientes que se enlazan mas adelante, la película está bien narrada y bien actuada. Tiene momentos conmovedores y algún llamado a la reflexión, pero no podría decir que cosas similares no se hayan visto ya en el cine del género. "

Hace 3 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder

Películas en cartelera

El Sorprendente Hombre Araña 2

de: Marc Webb
con: Andrew Garfield, Emma Stone

Osos

de: Alistair Fothergill, Keith Scholey
con: Documentary, Alistair Fothergill

¿Quién es Dayani Cristal?

de: Marc Silver
con: Documentary, Gael García Bernal

Rio 2

de: Carlos Saldanha
con: Rodrigo Santoro, Anne Hathaway

Capitan America y el Soldado del Invierno

de: Anthony Russo, Joe Russo
con: Chris Evan, Anthony Mackie

Ver más »

Tus amigos en Cinefis