RocknRolla

RocknRolla
Listo, agendada

Sinopsis

RocknRolla es una película británica del director y guionista Guy Ritchie, con Gerard Butler, Thandie Newton, y Tom Wilkinson como cabezas del reparto. Fue filmada en Londres y estrenada el 5 de septiembre de 2008 en el Reino Unido, siendo el numero uno del boxoffice en su primera semana. El 8 de octubre llego a Estados Unidos y Canadá y el 31 del mismo mes, al resto del mundo.

Ficha técnica

Género Acción, Policial, Suspenso
Título Original Rocknrolla
Director Guy Ritchie
Protagonistas Gerard Butler, Tom Wilkinson, Thandie Newton, Gemma Arterton, Jamie Campbell Bower, Ludacris, Mark Strong, Tom Hardy, Jeremy Piven, Karel Roden, Idris Elba, Toby Kebbell, Geoff Bell, Matt King., Roland Manookian
Año de producción 2008
Duración 114 minutos.
Productor Joel Silver, Susan Downey
Guionista Guy Ritchie
Música Steve Isles
País Reino Unido
Calificación de la comunidad
Calificación promedio: 3.14
Calificación media basada en 791 personas
Calificación de la prensa
Calificación promedio: 3.25
Calificación media basada en 4 críticos
Última modificación jev233 (Hace un ano)

Trailer

Críticas de la prensa

Pagina 12 (Argentina)

3.00
Buena

El director de Juegos, trampas y dos armas humeantes vuelve a lo único que sabe hacer medianamente bien, versiones gangsteriles de El mundo está loco, loco, loco, con el acento puesto en el look lustroso, aire cool y tarantinismos tardíos.
No debe haber película más fácil de recomendar (o desrecomendar) que ésta. Es muy sencillo: si a usted ... Leer más El director de Juegos, trampas y dos armas humeantes vuelve a lo único que sabe hacer medianamente bien, versiones gangsteriles de El mundo está loco, loco, loco, con el acento puesto en el look lustroso, aire cool y tarantinismos tardíos.
No debe haber película más fácil de recomendar (o desrecomendar) que ésta. Es muy sencillo: si a usted le gustan las películas de Guy Ritchie (Juegos, trampas y dos armas humeantes, Cerdos y diamantes), vaya, que le va a gustar. Si no le gustaron, mejor no vaya. Es que al ex marido de Madonna no le fue nada bien cuando intentó algo distinto (la desastrosa remake de la de por sí bastante desastrosa Insólito destino, de Lina Wertmüller). Así que, en busca de refugio, terminó haciendo una película igual que aquéllas, a las que sí les había ido muy bien. Esa película es Rocknrolla, y la paradoja es que siendo prácticamente igual, es (un poco) mejor que las anteriores. Los motivos se detallan a continuación.

Como las que le dieron cierta fama al realizador, en Rocknrolla un montón de bandas enfrentadas corren detrás de un botín, mientras se pelean, se torturan y se matan (los policiales de Ritchie parecen todos versiones gangsteriles de El mundo está loco, loco, loco y/o Los autos locos). Como siempre, la trama se organiza en función de la clase de artilugios a los que Hitchcock denominaba mcguffins (y que debe ser lo único que GR aprendió de su connacional). En este caso, una millonaria operación inmobiliaria, prototípica del encarecimiento urbano de la Londres del siglo XXI, que involucra, primero como socios y luego como rivales, a dos tipos que también son prototipos. Uno es un superpoderoso mafioso ruso (Karel Roden). El otro, un superpoderoso mafioso británico (Tom Wilkinson, calvo y despiadado).

Entre ambos, jugando sus cartas como en una partida de poker, un típico duro de corazón blando (Gerald Butler), su fiel ladero (el rapper Chris “Ludacris” Bridges), una contadora de vestido apretado (Thandie Newton) y así. Cineasta fashion por excelencia, más que en la trama y los personajes, Ritchie pone el acento en el look lustroso, aire cool, tarantinismos tardíos (largos diálogos sobre marquillas de cigarrillos y cosas como ésas), una selección musical que se pretende avisada, ambientes de luxe y trajes Armani. Todo más o menos descartable, tópico, cliché: los policiales de Ritchie no son descerebrados, son desalmados. Pero deben reconocérsele a Rocknrolla dos o tres méritos. A un puñado de muy buenas secuencias de acción se les suma una escena de sexo filmada de modo casi abstracto, un bailecito bobo muy simpático, cierta libertad para ir hacia adelante y atrás en el tiempo y, sobre todo, una desaceleración del montaje que permite que Rocknrolla se parezca más a una película que las anteriores de GR.

Lo que sí parece un abuso, un exceso de confianza o ambas cosas, es que al final se anuncie una secuela, The Real Rocknrolla, en función de la cual se injerta, en el último cuarto de ésta, toda una desviación que no viene a cuento. Y, bueno, dale que va...

La Nacion (Argentina)

3.00
Buena

No le venía yendo muy bien a Guy Ritchie después de que Juegos, trampas y dos armas humeantes y Snatch: cerdos y diamantes lo convirtieran en inventor de una especie de subgénero nacido de la mezcla de Tarantino con el lenguaje del clip y de frenético humor británico con rock atronador y omnipresente. Se hundió en las pretensiones de Rev ... Leer más No le venía yendo muy bien a Guy Ritchie después de que Juegos, trampas y dos armas humeantes y Snatch: cerdos y diamantes lo convirtieran en inventor de una especie de subgénero nacido de la mezcla de Tarantino con el lenguaje del clip y de frenético humor británico con rock atronador y omnipresente. Se hundió en las pretensiones de Revólver y con Insólito destino, donde dirigió a su ahora ex esposa, sólo cosechó abucheos. Se entiende (y se celebra) que haya querido volver a terreno conocido -el de un hampa londinense con todos sus rasgos exagerados hasta la caricatura-, aunque siga mostrando más astucia que verdadera imaginación para organizar sus complicados enredos, siempre envueltos en un chisporroteo formal tan atractivo como gratuito.

Lo cierto es que, con todas las conocidas mañas de Ritchie (y con todos los permisos que se da para manipular la historia a su antojo), Rocknrolla entretiene, no descuida la tensión de la intriga y si a veces aturde, otras divierte francamente, como en esa secuencia posrobo en que una larguísima persecución entre vehículos o a pie termina por demostrar que hay gorilas rusos absolutamente indestructibles.
Todo cambia

El mundo del hampa está cambiando, aunque al consolidado monarca de la vieja escuela, Lenny Cole (un imperdible Tom Wilkinson), le cueste admitirlo. Ya no basta con dominar a los políticos corruptos y contar con un ladero fiel (?) y un ejército de gánsteres de medio pelo (la Pandilla Salvaje del caso) para hacer el trabajo sucio. Ha aparecido la mafia rusa, representante de la nueva escuela, y no sólo se ha metido en el fútbol: ahora también quiere su parte en el negocio inmobiliario y está dispuesta a jugar fuerte. Todo se vuelve confuso y peligroso cuando es robada una obra de arte puesta como garantía, o como trampa: abundan los (y las) que juegan a dos puntas y los inesperados pases de bando. Ni siquiera puede confiarse en la familia: que lo diga Cole, padrastro de un rockero drogadicto capaz de fingir la propia muerte con tal de impulsar la venta de sus discos.

Ritchie fatiga un poco con los artificios de su cámara y su variedad de efectos, pero sabe cómo no enredarse entre tantos personajes y tantas subtramas y dosificar la acción y el humor, si bien nunca disimula su cinismo y se complace en la violencia. El elenco es sólido (se lucen Gerard Butler y Thandie Newton) y la música, un poco menos estrepitosa que de costumbre.

Fernando López

Clarin (Argentina)

3.00
Buena

"RocknRolla", de Guy Ritchie, atrapa con una estética vistosa y vertiginosa, pero su trama tiene baches.
En primer lugar, un dato que no es menor: este thriller londinense mantiene durante casi dos horas la atención del espectador; atrapa, entretiene, por momentos deslumbra con sus frenéticos mecanismos formales y su música estridente, su viol ... Leer más "RocknRolla", de Guy Ritchie, atrapa con una estética vistosa y vertiginosa, pero su trama tiene baches.
En primer lugar, un dato que no es menor: este thriller londinense mantiene durante casi dos horas la atención del espectador; atrapa, entretiene, por momentos deslumbra con sus frenéticos mecanismos formales y su música estridente, su violencia estilizada, sus gangsters -de poca y mucha monta- entre revulsivos y humorísticos. Muchos seguidores del cine de Guy Ritchie dirán, incluso, que el realizador inglés volvió a su mejor forma, la de Snatch, cerdos y diamantes (estrenada acá en 2001). Pero vale preguntarse, al margen de tanta euforia inicial, qué valores sustentan a un dispositivo que, a esta altura, ya no es vanguardista. Qué fondo existe debajo de la forma.

El elenco es impecable; la narración vertiginosa (esta semana, el centenario Manoel de Oliveira recordó: "Hoy predomina el montaje estadounidense, muy veloz. Creen que el lado activo del cine reside en ese aspecto"); el tono y la estética -cliperos, paródicos, marginales y la vez fanfarrones- pueden rastrearse, más allá del cine de Ritchie, en películas de realizadores británicos de diversa temática y calidad: desde la valiosa Trainspotting (de Danny Boyle) hasta la mediocre Hooligans, diario de un barrabrava (de Nick Love). Pero RocknRolla es básicamente un thriller: la impronta del primer Quentin Tarantino también refulge en el cine de Ritchie.

Al comienzo de esta crítica se dijo que la película divierte, que mantiene alerta los sentidos. Concedamos otro elogio: hasta tiene ráfagas de un extraño lirismo pop. Otra cosa sería decir que provoca empatía o creciente tensión dramática. No: la sensación de artificio (visual, sonoro, de construcción de personajes y diálogos) abarca también al guión, que parece trabajado con deliberada liviandad y nula verosimilitud. Al final, cuando los sentidos -exaltados- se reacomodan, uno piensa en la historia que cuenta RocknRolla y entiende que es mucho más floja, menos compleja de lo que parece. Un atractivo -repitamos: no es menor que un filme no resulte tedioso- con excesiva planificación y escasa sustancia.

La historia está narrada desde el punto de vista de Archie (Mark Strong), mano derecha de Lenny Cole (un calvo Tom Wilkinson), mafioso -poderoso, cínico, xenófobo- que maneja la parte más turbia del mercado inmobiliario londinense. Por una maniobra menor, Cole logra que tres gangsters de bajo nivel (Gerard Butler, Idris Elba y Tom Hardy) le deban dos millones de euros. Por otra parte, un magnate ruso (Karel Roden) -que evoca a Roman Abramovich, dueño del Chelsea-, entra en un negociado millonario con Cole, al que además le presta una pintura valiosa. Otros personajes fuertes son la contadora del magnate (Thandie Newton, como femme fatale) y un hijastro de Cole, músico y adicto (Toby Kebbel).

Robos, traiciones, violencia, música, amoríos, drogas... ¿Parece complejo? Podrá serlo en la resolución visual; no en una trama que desdeña el qué y se recuesta en el cómo.

Comentarios

Luepamo comentó:

RocknRolla

4.000
"Muy Buena"

"Muy buena pelicula al estilo de Guy Ritchie, con una historia original, excelentes actuaciones, el clasico humor ingles, acción y fantasticas tomas."

Hace un ano ·  Sin votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
MARIA ESTELA
ENTRETIENE.-
Hace 3 anos ·  Sin votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Caroli
Muy buena peli de accion! y muy buenas actuaciones! (Hay q esperar la parte 2)
Hace 4 anos ·  Sin votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Calificación promedio

Calificación promedio: 30
Buena
Calificación de la comunidad
Calificación promedio: 3.14
Calificación media
basada en 791 personas
Calificación de la prensa
Calificación promedio: 3.25
Calificación media
basada en 4 críticos

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